¡¡¡Síííííí, que se venga el apagón!!!

–¡Ya sé! ¡Tengo una idea buenísima!– le dije a mi familia mientras desayunábamos hoy a la mañana.

–¿Una idea para qué?– preguntó mi mujer que de lo único que desconfía es justamente de mis ideas.

–¡¿Cómo para qué?! ¡Para ahorrar energía! ¿En que país viven ustedes? ¡¡Estoy pensando sin parar desde ayer cómo hacer para ahorrar energía y se me acaba de ocurrir una buena idea!!

–¿Qué se te ocurrió?– preguntó mi hijo con cara de Fossati mirando la ceremonia inaugural del mundial.

–Es muy sencillo, debemos fijarnos objetivos grandes y después no llevarlos a cabo.

–No entendemos—dijeron los cuatro a coro.

–Bien…el tema es así. A partir de mañana voy a tomar licuado de frutas de mañana, de tarde y de noche mientras seco la ropa con el secador de pelo.

–Explicate mejor– dijo mi hija con pocas ganas de que me explicara mejor.

–¿Cuánto calculan que puedo gastar de electricidad haciendo eso?

–No tengo ni idea– dijo mi mujer.

–Yo sí. Ya hice el cálculo. Entre la licuadora y el secador en los próximos días serían unos 7.500 kilowats.

–¿Y?

–Mañana al levantarme me arrepentiré. Mañana decidiré no tomar licuados ni secar la ropa con el secador y habremos ahorrado 7.500 kilowats. Si todos los habitantes de este país, resolvieran ahorrar 7.500 kilowats en un mes solucionamos el tema de la crisis de energía. ¿Qué les parece?

–Una estupidez. ¿No ves que estás cada día más tarado?– dijo mi hija menor, que de los cuatro de mi familia es la que me respeta más.

–Está bien, puede ser que no sea una buena idea, pero hay otras.

–¿Cómo cuáles?

–No sé. Bañarnos todos juntos a las tres de la mañana, calentar la cama poniendo la carta de los Peirano entre las sábanas, mirar la tele con el televisor apagado, abrir la heladera una sola vez por mes. Parar los relojes eléctricos, total una vez por día van a dar bien la hora (y que digan la verdad una vez por día es algo que no todos los políticos pueden hacer). Poner una grabación con la voz del Goyo en el baño para calentarte cuando vas a ducharte. Ya que andan tan pocos barcos por la costa, apagar todos los faros y pedirle que avisen por celular cuando vienen, para prendérselos. Ponerle sensores a todas las columnas de la luz para que se prendan sólo cuando alguien se mueve, incluyendo las columnas del Centenario. Con lo lento que es nuestro fútbol los reflectores se prenderán diez o doce veces por partido. Apagar en serio todos los carteles luminosos del país (porque por ahora los únicos que están apagados son los de las farmacias), no usar el ascensor para llegar a casa…

–Vivimos en Planta Baja.

–No es mi culpa, si todos dejaran de usar el ascensor como yo, también ahorraríamos.

–Pensá otra cosa—dijo mi mujer, con cara de Berruti mirando a Paulós.

–¡Ya está! ¡¡Ya lo tengo!! ¡Apaguemos los televisores de todo el país!

–Estás loco papá- dijo mi hijo.

–Sí–dijeron los demás.

–No, no estoy loco, esta sí es buena: Si todos apagamos los televisores nos ahorramos 30 millones de kilowats. ¡Sííííí!–grité parado arriba de la silla. — ¡Síííííí!–grité subiendo los brazos como si festejara un gol. Esa es la solución, mataremos varios pajarracos de un solo tiro. ¡¡Piensen!! ¡¡¡Piensen!!! –dije saltando de la silla. ¡¡¡No sabremos nada de lo que pasa en el Mundial!!! Pasará el mes a toda velocidad. Cuando prendamos otra vez los televisores nuestra querida selección estará una vez más igual que las demás y pronta para iniciar las eliminatorias para el Mundial 2010. ¡Sí! Piensen un poquito. Hoy podemos llegar a ser la selección número 33. En el mejor de los casos podemos ser la mejor selección de las que no clasificaron a Alemania. Pero el primero de agosto estaremos igual que el resto y lo más importante: no nos habremos bancado a Fantino contando el mismo gol una y otra vez, a Víctor Hugo, a Macaya y muchos menos a Kessman y al Toto mostrando como los de Trinidad y Tobago hacen goles y los de Australia atajan penales. ¿Quién quiere ver un mundial que lo más uruguayo que tiene es la Argentina y el Paraguay? ¿A quién le interesa un Mundial en que Larrionda será nuestro representante máximo? Es más, tengo una idea complementaria, aprovechemos que los argentinos estarán babeándose mirando ese campeonato estúpido e instalémosle una nueva papelera. Y cuando vengan de Alemania, cuando dejen de ver la televisión van a decir:

–¿Vistes qué olor raro? Pibe… ¿serán tus zapatillas o habrá alguna batata fea? Es olor a podrido…eso me parece que es…

–Pero ya será tarde, la papelera estará funcionando y haciendo papel higiénico. ¡Y que vayan a quejarse a La Haiga!

–A La Haya, bruto.

–Eso.

–Mamá, la pasta con tuco que le diste anoche a papá ¿te fijaste que no fuera pasta base? Está cada vez más idiota– dijo mi hija (la que me respeta bastante).

–¡¡Noooo, estoy bien!!! Escuchen, sin tele no sabremos si el Montecristo se va a vengar o no de los milicos, si Mujica renuncia o no renuncia, si Tinelli llora en la final del espectacular concurso de baile, si Kirchner se disculpa ante los hermanos uruguayos por lo que va a decir y después nos da un tablazo en la nuca o si Gonzalo Fernández tiene que renunciar al Estudio a pesar que de Posadas se olvidó de renunciar cuando era ministro.
Es más… si hubiéramos hecho esto antes no nos hubiéramos enterado que Zeta demandó a Borsari que se defendía pidiendo libertad de expresión y Zeta se la pidió después a Eguren y Eguren le dio cinco meses para que pensara en la libertad de expresión y se comió cinco meses más que los que él denunció, y el denunciante terminó procesado y los denunciados en los merenderos haciendo panchos con mostaza de La Pasiva para llevarle a los Peirano y a los Rupenian. ¡¡Piensen!! …habrá más seguridad porque nadie hablará en la tele de los delitos y no sabremos a quién y cuánto le robaron. Si afanaron al de la esquina no nos enteraremos; entonces el robo sólo existirá para el ladrón y para el robado, pero no para nosotros. Los índices de delincuencia bajarán y los chorros se desanimarán porque nadie los nombrará y no sabrán que sus colegas también están robando y seguramente pensarán ¿Para qué voy a robar si en este país no roba nadie? Mejor me voy para Argentina que allá cuando robás salís en Crónica y hasta te trasmiten en directo los copamientos y si afanás con tu mujer y tu mujer está buena se la lleva Sofovich a trabajar con él.

–¡Mamá…llamá un médico!

—Entonces tengo otra idea. ¡Que se venga el apagón!
¡¡Sííííí, una horita de corte!!
De 21 a 22 horas. Todos los días.
Justo a la hora que llaman por teléfono a casa, que suena el celular, que miran porquerías por televisión, que chatean, que escuchan pavadas ¡¡¡Siiiiii!

–¿Y qué haremos durante una hora?

— Jugaremos al ludo y a la conga.

–¿Una hora de ludo y conga?

–Bueno…podemos jugar también a la generala y a la lotería de cartones. Y al banquero, al financista, a la payana y al juego de la oca.

–¿En la compu?

–¡No, qué compu ni que ocho cuartos! Cantaremos y bailaremos: vení, parate acá nena, acá adelante, vos atrás, agarrate de mi cintura, vamos… caminen alrededor de la mesa y canten conmigo: Había una vieja, ética, pelética, pelíntentética, peluda, pelada, pelintentada. Tenía tres hijos: éticos, peléticos…

–¡Basta papá, estás empezando a cansar! ¿No habrá algo más entretenido?

–Síííí, podemos jugar al mikado o al Fútbol de Botones.¡Ya sé! Vení Estrellita poné las palmas de las manos para adelante y repetí conmigo: “ I want to marry, Sisisi, to si to si to Sisisi, want to marry Sisisisi, want to marry,Sisisisi.” Síííí´, una horita por día sin tanta basura. Eso sí, me parece que bajará el consumo de electricidad y subirá la tasa de suicidios. Habrá que ver cuántos se bancan una horita mirándose frente a frente y sin que nadie le marque la agenda y los temas. ¡¡Daaale!! ¡¡Que viva el apagón que no ni no!!

–Y nos moriremos de frío.

–Nada de frío, cada vez que nos dé frío pondremos estos papeles arriba de la mesa.

–¿Para prenderlos fuego?

–¡¡No!! Los leeremos uno por uno. Son las cuotas que todavía nos falta pagar de todos los electrodomésticos que nos vendió la UTE cuando inventó el SUPER PLAN.
Lean, lean acá “Compren toda la Línea Blanca con solo presentar la factura de UTE. USE TODO ELECTRICO.” ¿Se acuerdan? Fue cuando puse la losa radiante, cuando compré la heladera, la cocina, las estufas, el microondas, y todos los electrodomésticos que están en el galponcito. ¿Se acuerdan? No los he podido terminar de pagar, fui al clearing y ahora no me lo dejan usar. Me dicen que no puedo y si los uso me multan. ¡¡Sííí, no necesitamos estufas, ya estoy calentito otra vez!! ¡¡¡Siiiii!! want to marry, Sisisi, to si to si to Sisisi, want to marry Sisisisi, want to marry, si to si si si¡¡¡ Canten, canten conmigo!!!

–Pobre papá, déjenlo solo un rato – escuché que dijo mi hija menor.– Denle la pastillita verde.

–Y apáguenle la luz al salir—agregó mi mujer

Marciano Durán
Junio 2006

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