¡ Llame ya!…al siquiatra, Carmen.

–Vos tenés que estar loco– me dijo mi mujer que sigue sin entenderme.

–¿Qué es lo que te preocupa tanto, Carmen? — le pregunté un poco molesto.

–¡Todo, Leonardo, tooooodo! Últimamente, todo me molesta de vos. Vos me molestás, desde los cayos hasta la pelada. Porque vos no estás bien ¿Entendés que no estás bien?

–Mirá Carmen, vos comprás en la feria lo que querés, en el Chuy lo que querés, en el supermercado lo que querés, en el shoping lo que querés y porque a mí se me dio por comprar unas cositas resulta que te querés ir de casa.

–¡¿Unas cositas?! Mirate Leonardo. Mirate un poquito y mirá a tu alrededor. Me voy, me voy a la casa de mamá.

–¿Lo decís por la crema Baba de Caracol que me puse en la cara? Parece que no te has enterado que ahora los hombres también usamos cosméticos. ¿No querés tener en casa un metro sexual?

–Me alcanzaría con un “diez centímetros sexual”, Leonardo.

–Deberías informarte un poco más. Te enterarías que Gelltone se hace con extracto de baba de caracol y me cura el acné.

–¡Vos le estás poniendo vino al mate, Leonardo! El acné te desapareció hace 40 años.

–No me dejaste terminar: te cura el acné, te saca las arrugas, las cicatrices, porque tiene Alantoina.

–A la Antonia vas a tener que llamar para no quedarte solo porque yo… me las tomo.

–Mirá…me mandaron gratis, escuchá bien: GRATIS, una máscara reafirmante.

–¿Me podés decir que es eso que tenés escondido debajo de la cama?

–No tengo nada.

–Eso que asoma contra la mesa de luz

–Es…este…eeeeeh…es una Versaleider 36 en uno.

–¿Versaqué? ¡¡Eso es una escalera!!

–¡¡No te lo permito!! ¡Te juro que no te permito que le digas “escalera” a la Versaleider– dije sacándola de abajo de la cama y armándola contra el placar. Mirá, es liviana, se le puede colocar una plataforma de trabajo o una tabla para andamio. Lo vi en la tele, ahora la vida es distinta Carmen. Yo vi que un señor gordo cinchaba con una escalera enorme de madera y tiraba los cuadros y la esposa se caía. Fue horrible. Pero con esto podés hacer pruebas de circo arriba de ella. La señora dijo que con las otras escaleras se sentía inestable en su vida sentimental pero a partir de ahora se siente equilibrada y segura en la vida. Me salió apenas…

–¡Noooo! ¡No me lo digas! No me digas por favor cuanto gastaste en la escalera de la felicidad. Aunque me vaya para siempre no quiero saberlo, porque supongo que habrás pagado lo mismo que pagaste por el aparato para caminar, remar, bicicletear, nadar y saltar que está atravesado en la puerta de la cocina y no hay quien pase por allí y lo más importante: no hay quien se le suba arriba.

–No lo llames aparato, sabés bien que es un Car Fry Long y sabés bien que si no lo uso es porque ahora me compré el Fat y Fol Straider que me salió la tercera parte y te hace dos ejercicios en uno. El señor dice en el reclame que su vida comenzó el día que se compró el Fat y Fol Straider. Esto te afirma y te modela la parte inferior del cuerpo al mismo tiempo.

–Al mismo tiempo que te roban la plata. Tu hija no quiere ir más al zoológico con vos porque la última vez dijeron por los parlantes que se había escapado el elefante de mar. Subite viejo, subite de vez en cuando al aparato y … hablando de subirse de vez en cuando…¿que pasó con el Rejuve-Sex? ¿No era que ibas a empezar a subirte más seguido?

–Perdoname, pero no te estoy atendiendo porque me parece que a Carmencita se le cayó una aguja al suelo en el dormitorio de al lado.

–¿Querés sacarte ese aparato de la oreja? ¿Para que querés escuchar las agujas que se caen? Vos estás enfermo Leonardo. ¿Qué vas a hacer con ese cuchillo?

— Es el Daili Pro que garantiza fetas perfectas. La señora que lo vende dijo que hoy es el primer día del resto de su vida. Que a partir de Daili Pro se siente otra persona. Mostraron como era ella antes de tener el cuchillo ajustable. Mirá…no me vas a creer, pero ella antes era en blanco y negro y gorda. Se cortaba los dedos y tenía las medias rotas. Después la vi con el Daili Pro y estaba en colores, de biquini, se reía y cantaba mientras cortaba un pepino. Y sin que yo lo pidiera me mandaron de regalo un pelador a pilas. ¡Nunca vi en mi vida nada parecido! El pelador vale 20 dólares pero me lo mandaron gratis.

–¿Y esa manguera tirada en el living desde hace dos meses?

–No está tirada y no es una manguera. Es la Roll a House, compacta y liviana. ¿Vos has visto las mangueras comunes? Son duras, pesadas y no sabés donde guardarlas. Yo lo vi en la tele, las mangueras de antes se rompen cuando se le clava la espina de un rosal, pero a la Roll a House no la pincha nadie.

–Como a mí Leonardo, como a mí.

–No me interrumpas Carmen. Todas las mangueras tienen 8 metros, pero esta tiene 15 por lo que alcanza para llegar a los rosales del fondo.

— Vivimos en un apartamento, no tenemos fondo, no tenemos rosales, no tenemos pastito, no tenemos espinas… Los únicos Rosales son los vecinos del 306.

–Como quiera Señora Negativa, pero me regalaron un rociador rotativo con cuatro sprays…y ¿sabés cuanto pagué por todo?

—¡Noooooo! No me lo digas por favor. Quiero irme a la casa de mamá sin más sorpresas. En la mesita te dejo la tarjeta del siquiatra para que te vea. Llamalo. Cuando estés bien vuelvo.

–¿La mesita? Esa es la Taible Maite, plegable, de gran resistencia, cómoda y útil.

–¡Eso es una mesa!

–¡Nooooooo! ¡Le podés poner un bidón de 20 litros arriba! Podes comer en la cama, mirar tele y ajustarla a seis alturas. ¡Seis alturas! Y cuando la compré me regalaron un organizador de controles y puedo guardar mis botanas en él.

–No tenés control. Y no tenés ni idea de lo que es una botana Leonardo. ¿Me podés decir qué son todos esos cables que tenés enchufados en el abdomen?

–Te explico, yo probé todo pero nada funcionaba. Ahora he tomado el control de mi vida. Antes usaba pesados caminadores y máquinas que no daban resultado. Me pasé al Piramid Raik. Ahora soy otra persona.

–Sos el mismo pero enchufado, ridículo.

–¡Noooo, mirá que firmes tengo los abdominales!

–Esos no son abdominales, eso es un cementerio de pollos y un depósito de vinos. Mirate un poco, por más que te enchufes si no dejás de comer y de chupar no vas a bajar un gramo.

–Eso es cierto, ahora que me compré el Magic Rullet puedo cocinar cualquier cosa en 10 segundos. Lo que pasa Carmen es que el Magic Rullet viene con 17 piezas y dos cápsulas contenedoras de alto rendimiento. Se puede hacer incluso guacamole casero.

–¿Qué es guacamole casero, Leonardo?

–Eeeeh…y también podés hacer un tentempié de bajas calorías. Lo que pasa es que la cápsula es versátil y me regalaron dos cuchillas extras.

–¡No te soporto más!

–Pará, no te vayas. Aguantá que me tomo un Amerilav Silhoete efervescente y vas a ver que silueta le meto. Dame unos días y te prometo que cambio. Medime el abdomen antes de irte y medime cuando vuelvas. ¡No vas a poder creerlo! ¡Hoy es el primer día del resto de nuestra vida! Caminaremos por el parque de la mano, con las fajas que te hacen transpirar, coseremos ropita en la orilla del lago, nos sacaremos fotos antes y después de usar el pelahuevos. ¡No te vayas Carmen, dame otra oportunidad! ¡Tomemos el control de nuestras vidas! Caminemos sonriéndoles a los vecinos mientras ellos se enredan con las viejas mangueras en blanco y negro, gordos, pelados y mal vestidos. Aparquemos nuestro carro cerca de la alberca. Sonriamos con nuestros dientes blancos y mostrémosles nuestros abdominales firmes. Pongamos los caminadores en el jardín, cocinemos en la playa con la cacerola Ultra Nill. No te vayas Carmen por favor, no me dejes. Comprendeme , desde hoy seré un ser humano simple, compacto, poderoso y versátil y lo más importante me podrás guardar en cualquier lugar. No te vayas ahora que compré una máquina de coser Sewing Press que es ideal para agregar ese toque personal a las ropas. ¡No te vayas ahora Carmen! ¡Pagué una y me entregan dos! ¡Te necesito, te necesito para que te quedes con la otra Sewing Press!

Marciano Durán
Mayo 2006

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