¡Volvé Carrasco, te perdonamos!

21.30.- Menos mal que cené antes del partido. Me hubiera atragantado. Mi mujer me está preparando un cafecito. Mi suegra me pregunta si juega Francéscoli. Por suerte las mellizas se durmieron. Que nervios que tengo.

21.35 .- Me muero, me muero de nervios. Llegó Doña Gertrudis, una amiga de mi suegra a ver el partido, me pregunta si juega Francéscoli. ¡¿Por qué no habré ido a la sede a ver el partido?!

21.40.- ¡Vamo arriba Uruguay! Mi mujer me dice que no grite , que las mellizas están durmiendo. Mi suegra me pregunta “¿Para dónde hacemos gol?” Le pido a mi mujer que suspenda el café y me traiga una cerveza.

La crónica seleccionada se encuentra incluida en el segundo libro de Marciano Durán, “Marcianitis Crónica”

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