¡Suéltame Gripe A!

-¡Treinta y cinco! ¡Número treinta y cincoooo!- gritó en la sala de espera una morocha de túnica blanca, mucho más blanca que la morocha.

-Meinta y minco y menta y meis, feñodita- le dije saltando de mi asiento con los numeritos en la mano.

-No le entiendo señor- me contestó como si yo le hubiera hablado en turco.

-Fe fo mengo el meinta y minco y mi feñona fiene el meinta y feis … ¿modemos fasan funtos?- le pregunté tratando de hablar lo más pausado posible.

-Señor Larramendi ¿podría sacarse el tapa-boca para hablar, por favor?

-¡Ah… misculpe! -le dije bajándomelo un poquito para contestarle. Le estaba diciendo que mi esposa y yo tenemos el 35 y el 36. ¿Podemos pasar juntos?

-Déjeme consultar con el doctor… un segundo.

Entró al consultorio y cerró la puerta. Enseguida volvió a abrirse y la misma morocha de ojos y ropa interior verde me dijo: Continuar leyendo “¡Suéltame Gripe A!”

LA NIEVE TE LA DEBO

A pedido de varios lectores, reeditamos LA NIEVE TE LA DEBO.

Yo se que a veces me dejo influenciar por la televisión.
Lo reconozco.
Pero esta vez mi mujer está errada. ¡Es una desconfiada! No cree ni en lo que está mirando.
Yo no invento nada, digo lo que veo.
A lo sumo…digo lo que ven los periodistas.

–¡Ufa, otra vez los juguetes tirados por todos lados!– escuché que gritaba mi esposa desde el comedor- ¡Pilaaaar, Gerónimoooooo! A juntar lo que tiraron. Pilar si no vas a jugar más guardá las muñecas. Gerónimo guarde las raquetas de tenis por favor, acostúmbrese a ordenar el cuarto.

–Yo guardo lo que saqué, las raquetas de tenis que las guarde papá- dijo el buchón de mi hijo.

–¿Tu padre jugando al tenis? ¡Diegooooooo! — gritó la mujer de mi vida. ¿Me querés decir desde cuando jugás al tenis, vos? Continuar leyendo “LA NIEVE TE LA DEBO”

LOS NIÑOS URUGUAYOS DEL 2009

“Ser feliz” parece ser una buena propuesta de vida.
Alcanzar nuestra felicidad y la de los nuestros, no deja de ser un buen destino para el ómnibus que resolvimos tomar.

Sí, ya sé…es mejor proponerse la paz y la justicia mundial; pero a esta altura eso se parece demasiado a un deseo de Miss Piriápolis.
– Admiro a la madre Teresa de Calcuta, al Papa y quiero la paz mundial.

Ser felices, ayudar a nuestros gurises a que encuentren su felicidad y desde ese estado de privilegio sumarse a los deseos de Miss Simpatía.
Eso está mejor.

Sin embargo lo raro de esta historia que quiero contar, es que me parece que últimamente hemos estado buscando la felicidad con muy poca puntería.
Hemos dedicado buena parte de nuestro tiempo a encontrar un lugar donde subirnos para intentar divisar la felicidad desde lejos y no hemos advertido que muchas veces nos paramos justo encima de ella.
Por eso no la encontramos.
Porque hay que buscar más cerca.
“La vida es eso que pasa mientras hacemos planes” decía John Lennon hace unos años.
“Quien busca la felicidad fuera de sí es como un caracol caminando en busca de su casa” escribía Constancio Vigil.

Entonces las primeras preguntas que se me ocurren son: Continuar leyendo “LOS NIÑOS URUGUAYOS DEL 2009”