HAY ALGO DEBAJO DE MI CAMA

En el Día del Abuelo en mi país, comparto un cuentito para mis nietos Mateo, Gerónimo y Pilar, con la secreta esperanza de preservar y fortalecer ese espacio de encuentro entre niet@s y abuel@s (llámese como se le llame).

HAY ALGO DEBAJO DE MI CAMA

Al principio pensé que había quedado la tele prendida.
Pero no.
Estaba apagada.
Hace días que me pasa lo mismo.
Es decir…hace noches que escucho ese ruidito y no consigo darme cuenta desde donde llega.

El tema es así: después de acostarme, me parece escuchar un ruidito que viene de abajo de mi cama.
Es un ruidito finito, finito como el chillido de una puerta.
Es un ruidito chiquito, chiquito como una estrella en el cielo.
Es un ruidito raro, raro como la voz de un dibujito animado.
Es un ruidito largo, largo como una carretera interminable.

Solo aparece cuando apago el televisor y mis padres se duermen.
El ruidito empieza muy tímidamente pero al rato es imposible dejar de oírlo.
Por momentos hasta me parece escuchar pequeños pasitos cerca de la mesa de luz. Continuar leyendo “HAY ALGO DEBAJO DE MI CAMA”