LA COPA AMÉRICA CON MIS NIETOS. Uruguay-Jamaica

-Nada igual, les aseguro que no hay nada igual a nosotros- les dije a mis nietos que vinieron a ver el partido a mi casa. Escuchen, atiendan esto:
Maracaná, el loco que la picó, el Negro Jefe, el 30, las salidas de Manicera, los relatos de Solé, Peñarol y Nacional Campeones de América y el Mundo, Colombes y Ámsterdam, Mazurkiewicz atajando hasta el viento, las quince Copas América, el megatónico remate, el Lucho y el Enzo, la garra charrúa y mucho, muuucho más ¿entienden?- les dije y ellos sentaditos a mi alrededor me miraban y atendían cada uno de mis cuentos.

-Empieza el partido abuelo-dijo Mateo sentándose en un banquito a mi lado y mirándome desde allí abajo- Estamos muy nerviosos con todo lo que nos contaste.

-¡Nooo! ¡Cero nervios!Estamos sobrados. Tranquilos- les dije. Esto es como hacer un trámite en la intendencia (de Tokio), ustedes no se dan cuenta porque son muy chicos, pero el abuelo ha visto mucho futbol ¡Mírenle las caras de susto que tienen!! ¡Aguante la celeste!! ¡Cavaniiii dales un autógrafo, Cavaniii! Mirá, quieren intercambiar camisetas antes de empezar, nunca estuvieron tan cerca de las estrellas. ¡Nos quieren tocar, nos quieren tocar!

-Empezó- dijo Pilarcita, la mayor ¿Cómo pensás que vamos a salir?

-Como Hawái…cinco cero,con eso me conformo. ¡Miren el golero, miren! ¡Andá a jugar al basquetbol! Precisa diez minutos para llegar al suelo. ¡Por abajo Rolán, hay que patearle rastrero que cuando se vaya a agachar se parte la cabeza contra el travesaño!! ¡Sooooy celesteeeee, celeste soy yo!!

–Si cantás no escuchamos nada, abuelo –dijo Gerónimo haciendo una seña con la manita para que me callara-Ya van 15 minutos…y ¿los goles?

– Ya llegan, ya llegan.

-Dice el señor de la tele que ahora Jamaica tiene el 52 por ciento de la pelota- dijo Mateo.

-¡Pavadas! Nadie puede jugar con media pelota, no los escuchen, esos tipos no saben nada, ustedes escuchen al abuelo. ¡Bien Lodeiro, bien! Ese es el Lodeiro que necesitamos. ¡Eso Sánchez, eso, qué jugador el Pato!

-¿Y por qué empezaron a gritar “Oooole” en las tribunas?

-Porque los chilenitos nunca ganaron nada y nos envidian. ¡Faaalta!! Foul a Muslera, cobrá muerto de hambre, cobrá!

-Me parece que se cayó solito- dijo Gerónimo faltándome el respeto a mí, a la celeste, a Artigas, a José Pedro Varela y a Sergio Gorzy.

-Cayesé, usted es muy chiquito para opinar. En la repetición se ve muy claro, mire, ahí la van a pasar, ve, ahí, lo empuj…. ¿alguien quiere unos caramelitos?

-Terminó el primer tiempo abuelo…¿y los goles?

-Ya vienen, creo que el maestro planificó para hacerlos todos juntos en el segundo tiempo.

En el entretiempo les expliqué las enormes diferencias que hay entre el futbol nuestro y el de Jamaica.

-La historia los pasa por arriba, nuestra camiseta les pesa mucho, se asustan cuando nos ven venir. Son rápidos y son fuertes, pero nada más. Ellos son buenos para correr carreras y nosotros para salir campeones. Así de sencillo.

-Sigue abuelo.

-Sigue, sigue la más grande, la más bonita, la celeste del alma, vaaaaamo, ¿dulce o salado? ¡Ya se viene el tzeta! ¿Cuánto pesa esta criaturaaaa? ¡Vaaaaaamo Uruguayyyy!- dije y me envolví en la bandera, le di un beso en la cabeza a cada uno y me volví a sentar. Tranquilo.

-¿Tomaste la pastilla de la presión? -preguntó Pilar que me vio algo desencajado- Ya van 15 minutos, ¿y los cinco goles, abuelo?

-Acá, acá viene. Centroooo, bien Josema bien, Cebollaaaaaaa…goool,goooooooll, siiiii, ahora sí se abrió la canilla, ahora siiii, preparen la canasta que arrancó la maquinita….aaaah… ¿nos mojaron la oreja? ¡¡Chupate esta cebollita!!

-¡Uh!.. casi nos empatan- dijo Gerónimo- esa pasó cerquita, ¿cuánto falta?

-Faltan 15… ¡Uy, otra vez!… casi nos embocan, no te pueeedo creer, pero qué nos está pasando. Estamos dormidos, muchacho. ¡Sacá a Sánchez, sacá a ese pecho frío! ¡Sacalo Tabarez, sácalo y no pongas a nadie!

-Pero vos nos dijiste que en River juega bien- dijo Pilar.

-Sí, pero en River lo marca Lodeiro, así juega bien hasta Trasante. ¡Andate vos también Lodeiro! ¡Sigan con nueve, sigan con nueve!

-Pero vos dijiste que…

–¡Mirálos a los Pereira! Se mueven dos centímetros para cada costado. ¡Devolvelos al futbolito Tabarez! ¡A lo redondo Stuani, a lo redondo! ¡Ese gol me lo pasan desde Europa todos los lunes en el informativo y acá tenés la pata redonda!

-Terminó abuelo, ¡Ganamoooooos! ¡Viva Uruguay! –dijeron los tres a coro y empezaron asaltar, abrazándose.

-¡Nooo! No festejen nada- les dije muy molesto- En la casa de un uruguayo de verdad no se festejan estas porquerías. Uno a cero con Jamaica es igualito a perder. Un uruguayo bien nacido, hijo de Obdulio se va a dormir… sin un solo gesto de alegría.

-Empezó Argentina, abuelo.

-Ahora les hacen seis a los paraguayos, el martes nos atienden a nosotros, después Paraguay nos mete adentro del arco en un corner y la semana que viene estamos viendo Boston River y Canadian en directo. ¡Y disfrutándolo!

-Pero abuelo, vos dijiste que Maracaná y que Schiaffino, y que vayan pelando las chauchas y Espárrago y el boniato Forlán y el hueso Romero y el Cebolla.

-¡Espárrago, boniato, cebolla, hueso y chauchas son un guiso! ¡Eso es lo que somos: un guiso! –les dije mientras caminaba como un león enjaulado. ¡Somos los peores de América! ¡No hay en el planeta nada igual! ¡Uno a cero con estos muertos! ¡Qué payaso que sos Tabarez, dejaste afuera al cabecita y a Abel que son los únicos que juegan algo! Godín, no busques al niño que te quiso cambiar la camiseta porque se arrepintió, te vio jugar el segundo tiempo y ese bucito rojo no te lo da ni por cien dólares.

-Gol de Argentina, abuelo.

-Y sí, los porteños les hacen cinco. Es imposible, sin Suarez es imposible, ¡Figueredo, la culpa es tuya, Figueredo! Somos la peor selección de América.

-Gol de Argentina, abuelo.

-¡Nooooo! ¡Somos la última porquería, somos un desperdicio, somos una basura con camiseta de color celeste,esta gente el martes nos golea!

-Gol de Paraguay, abuelo-

-Mirálos a los paraguas. Disfruten mientras puedan que los porteños ya les hacen el tercero y el cuarto y el quinto.

-Gol de Paraguay,empataron abuelo.

-¡¡¡Goooooool de Paraguay!!! Digo… ¿gol de Paraguay?

-Terminó abuelo.

-¿¿Terminó!? ¿Qué te pasó Messi, que te pasó? ¡Arrugaste Agüero?¡Uhh que olorcito sale de esa cancha! ¿Qué les pasó muchachos?
¡Empataron con Paraguay! ¡Qué poquita cosa resultaron, porteños! ¡Nosotros hicimos lo que había que hacer! ¡El primer partido está en casa! ¡Empezamos en punta! ¡Uruguay nomá! La celeste de mi alma. Bien Tabarez, bien los cambios, humille Godín, humille. Tranquilo capitán tranquilo, herederos de Maracaná. ¿Qué pasó Argentina? ¿Les faltó la sangre de Lodeiro y de Sánchez? ¿Les faltaron las subidas de Palito y del Mono? ¡Primero en la serie, Uruguay Nomá!- y los senté a los chiquilines para seguir hablándoles de futbol.

-Somos lo más grande del planeta- les dije mirándolos uno por uno- Autocríticos, serenos y confiados.Esa es la clave de nuestro pueblo. Moderados, sobrios, sin abismos ni montañas,como el paisito.

Y sí… por suerte estos niños tienen un abuelo que ve bien el futbol.
Hay otros -pobrecitos- que no tienen esa suerte.

Marciano Durán
Crónicas marcianas y uruguayas
Junio del quince

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