mujeresuruguayasdosmildieciocho

No es fácil encontrar una.
No se ven en cualquier lugar ni a cualquier hora.
Y si de casualidad alguien se topa con una de ellas, enseguida se la guarda para él, la esconde y no se lo cuenta a nadie.
Yo nunca vi que dejaran una olvidada en un banco de la plaza o bajo una sombrilla.
Nadie las tira en los contenedores, ni las ofrece en ventas de garaje.
Nadie las publica en internet, ni la vende en los puestos de la feria.
Nadie inaugura estatuas de ellas, ni las pasea en carroza.
Así que si por casualidad encontrás alguna… no la sueltes jamás.

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