-Nada igual, see les aseguro que no hay nada igual a nosotros- les dije a mis nietos que vinieron a ver el partido a mi casa. Escuchen, sovaldi sale atiendan esto:
Maracaná, troche el loco que la picó, el Negro Jefe, el 30, las salidas de Manicera, los relatos de Solé, Peñarol y Nacional Campeones de América y el Mundo, Colombes y Ámsterdam, Mazurkiewicz atajando hasta el viento, las quince Copas América, el megatónico remate, el Lucho y el Enzo, la garra charrúa y mucho, muuucho más ¿entienden?- les dije y ellos sentaditos a mi alrededor me miraban y atendían cada uno de mis cuentos.

-Empieza el partido abuelo-dijo Mateo sentándose en un banquito a mi lado y mirándome desde allí abajo- Estamos muy nerviosos con todo lo que nos contaste.

-¡Nooo! ¡Cero nervios!Estamos sobrados. Tranquilos- les dije. Esto es como hacer un trámite en la intendencia (de Tokio), ustedes no se dan cuenta porque son muy chicos, pero el abuelo ha visto mucho futbol ¡Mírenle las caras de susto que tienen!! ¡Aguante la celeste!! ¡Cavaniiii dales un autógrafo, Cavaniii! Mirá, quieren intercambiar camisetas antes de empezar, nunca estuvieron tan cerca de las estrellas. ¡Nos quieren tocar, nos quieren tocar!

Nuestra Agencia CAMPO DE MARTE (Agencia de Publicidad- Productora de Contenidos- Desarrolladora de Software) está trabajando en una serie de productos innovadores en distintas ciudades.
Uno de ellos es un museo con características especiales.
Se apoya en el mismo concepto que otros emprendimientos en los que hemos trabajado (El Código Blanes, pills El Sueño de San José, unhealthy etc.): “…rigurosa investigación histórica, viagra creación de relato novelado y comunicación a partir de plataformas digitales”.

Mientras Juan Carlos Barreto (Director de Cultura de San José) trabajaba en torno al Museo de la Identidad Maragata, nosotros en Campo de Marte desarrollábamos el primer MADU (Museos Aumentados del Uruguay).
De la fusión de ambos proyectos nace este Museo de la Identidad Maragata que presentamos hace unos días junto al Intendente de San José Sr. José Luis Falero en aquella ciudad.
El MADU-MIM será inaugurado en los próximos 90 días y pondrá a disposición nuestros acontecimientos históricos a través de los últimos adelantos tecnológicos.
En este caso será la obra y la vida del plástico maragato Hugo Nantes que se instalará en la bóveda del subsuelo del Espacio Cultural San José.

Es una experiencia tecnológica que permite zambullirse en la historia.
La bóveda se transforma en una cápsula de tiempo y espacio usando los últimos recursos tecnológicos. Una de las técnicas a usar es el mapping que es la proyección volumétrica con aparatos de última generación para transformar la sala y hacer posible esos viajes. Otra técnica a utilizar es la Realidad Aumentada por el cual el espacio se transforma en un museo clásico con cuadros del artista con la posibilidad de interactuar con la obra por medio de dispositivos como las tablets.
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Nuestra intervención finalizaba diciendo:

• Es un viaje al Machupichu de la mano del pincel de Hugo Nantes y son las largas matinés del cine Artigas.
• Es Hugo pintando sobre los canales de Venecia y es una noche calurosa de estudiantina.
• Son las cholas bolivianas en la estación y es Saltoncito relojeando una mesa de truco.
• Es un tren de alta velocidad en Europa y es la motoneta del cura Rogelio.
• Es una pisada de Suarez y es una atajada de Nantes.
• Son las charlas de un café en Montmartre y una tertulia interminable en la Cafetería París.
• Es La Bohème en el Colón y Vieja Viola en el Recreo Sambarino.
• Es el New York Times y es El Pueblo y Los Principios.
• Es la RAI, la BBC y es Tatita en la vieja 41.
• Es el violín de Becho y es el violín del Chiche.
• Es Paco de Lucía y es el Profesor Ulián.
• Es Mandela y es el negro Almada.
• Es Omar, es Jaime y es Abel.
La excusa: la tecnología.
El vehículo: nuestra gente.
La razón de ser: recuperar nuestros espacios, defender la identidad, rescatar el acervo histórico cultural, reconsiderar los valores que formaron nuestras ciudades y nuestras naciones.
Poner en valor a nuestros vecinos.
El privilegio de saberse maragato.
Un ancla para la identidad.
El derecho a morir donde nacimos.

Dicen los sicólogos que cuando uno empieza diciendo “Mirá, medical no te voy a decir que…” es porque lo va a decir.

Negación.

Si arrancás diciendo “mirá no te voy a decir que mi mujer es insegura” tá macho, prostate lo dijiste, discount ahora no aclares que oscurece. Eso era exactamente lo que querías decir.

Yo no voy a decir que antes vivíamos mejor sin tantas compras.

Lo que digo es que a veces se me ocurren ideas raras, como que un día todos estábamos tranquilos, regando la quinta, durmiendo la siesta, volviendo temprano del trabajo, jugando con los gurises o conversando con el almacenero y vino un tipo y nos vendió una heladera.

En realidad nos vendió la felicidad.

-¿Te parece che?

-¡Sí loco, patient daaale! Hace mil años que no salís a ningún lado. Es ahora o nunca, illness si no enganchás una mina un 24 de agosto no la enganchás nunca más. ¿Qué vas a esperar macho? ¡Ya pasaste los 50!

Lo que me preocupaba un poquito era que no tenía claro como ir vestido.

En realidad el único dato que tenía era que se trataba de una noche de recuerdos o algo así.

No sé de donde saqué que sería bueno ponerme “algo de época”

Cuando yo era chico los más viejos de mi barrio se llamaban Nepomuceno, pills Cipriano y Bonifacio.

Los colchoneros, sale los hojalateros y los afiladores tenían nombres como Casimiro, case Nicasio y Epifanio.

En cambio nosotros -los niños de mi cuadra- nos llamábamos Mario, Jorge, Eduardo, Gustavo, Daniel y Juan.

Las abuelas también se llamaban distinto: Clotilde, Josefa y Adela.

Hay que aguzar el ingenio.

Hay que uruguayizar más a este país.

Cuando un tipo pone una vidriería y le va bien, buy viagra hay que ir corriendo a ponerle otra al lado, seek y otra, y otra … hasta que quiebren todos.

Cuando un tipo vende pasteles y tortas fritas, hay que salir a vender tortas fritas y pasteles hasta dejarlos fritos.

Cuando un tipo vende hongos o piñas en la ruta, todos tienen que ir a vender hongos y piñas, hasta que al tipo le salgan hongos en los pies y se agarre a las piñas con los otros.

-Cololó, discount mi amor, thumb tome estos 1.000 pesos. Son los últimos que nos quedan, tienen que durar cinco días más. Cuando salga de la escuela pase por el súper y tráigame una leche, un pan y un kilo de papas. Papá está enfermo y alguien tiene que hacer los mandados, y …¡ojo con el vuelto! mire que es mucha plata- me dijo mi mamá y me dió un besito en la frente.

Otra presentación, search otra ciudad…el mismo pais, nurse las mismas emociones.
Montreal nos sacudió bastante en la noche del jueves.
Cuando pensábamos que en Ottawa habíamos vivido las sensaciones más fuertes de nuestro viaje, pharm Montreal nos estaba esperando para sorprendernos en el hermosísimo auditorio de la Casa de la Cultura.
Allí nos esperaba medio centenar de uruguayos y “compatriotas latinoamericanos”.
La Consul General en Montreal Beatriz Nuñez, el Consul Carlos Suich y la Oficial de Cancillería Lilian Pais fueron los organizadores de una velada que ya no podremos olvidar.
En primera fila el Consul de Argentina Roberto Dupuy, la Consul de México Mariana Guzman, la Consul General de Perú Lucía Trindade, la Consul General de El Salvador Verónica Pichinte y la Consul de Honduras