Hoy me levanté a la hora de siempre, me senté en la cama y cuando me fui a agachar para agarrar las pantuflas, sentí un tirón en la espalda.
Los riñones.
No.
La columna.
¡Qué raro!
Nunca me había pasado.
Fui más rápido que otras mañanas hacia el baño.
Casi corriendo.
Tropecé con los championes de mi hija y me di la cabeza contra la puerta del placar que mi hijo otra vez había dejado abierto.
Llegué con lo justo, no levanté siquiera la tapa del inodoro porque el tiempo es tirano en televisión y en el baño.
Aproximadamente el 25 por ciento del líquido no tuvo el comportamiento esperado.
Un poquito más de un IVA urinario.
El IVA por fuera… como de costumbre.
¡Qué raro, antes no me pasaba esto de no aguantar la orina!
Dice mi mujer que últimamente las noches mías son largas y pesadas.
Dice que cuando no es la acidez, son los ronquidos, los gases, las pesadillas o que babeo la almohada.
Creo que mi mujer está cambiando.
¿No estará envejeciendo?
Leer el resto de esta entrada »
Popularity: 7% [?]