PORQUE TODAVIA NO ME COMPRE UN DVD

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En los últimos días, en oportunidad de estar en Europa presentando nuestro último libro comenzamos a recibir decenas de correos electrónicos.
En todos ellos se nos advertía que un texto nuestro circulaba por Internet con la firma de Eduardo Galeano.
Al llegar a Uruguay los correos se multiplicaron y en todos ellos se nos consultaba al respecto.
Utilizamos los buscadores de internet y nos enteramos que nuestra crónica titulada “Desechando lo desechable” escrita en mayo del 2006 e incluida en esta misma página estaba circulando con otro título y efectivamente llevaba la firma de Galeano.

Encontramos el texto en páginas de Italia, Chile, Cuba, Argentina, México, Australia, España y en foros, páginas, diarios y semanarios de una enorme cantidad de ciudades del mundo con el título de “Porque todavía no me compre un DVD”.
En otras páginas llevaba el título “Para los de más de 40” y en otras “Ahora todo se tira”.
En todos los casos al pie figuraba la firma de Eduardo Galeano.
En el día de hoy comenzó a circular un desmentido confirmando que el texto no pertenece al reconocido escritor compatriota.

Hemos escrito a Eduardo Galeano solicitando las disculpas del caso (a pesar de no tener responsabilidad en lo sucedido) y reafirmando nuestra admiración a su obra que descansa –muy poco- en los estantes de nuestra biblioteca.

A continuación publicamos el texto original, sin las modificaciones que se le han hecho en los últimos meses y con la firma correspondiente.
Lamentamos la situación producida y el perjuicio que pueda haber sufrido nuestro estimado Eduardo Galeano a quien leemos y admiramos desde Marcha y desde “Las venas abiertas de America Latina”.

DESECHANDO LO DESECHABLE

Seguro que el destino se ha confabulado para complicarme la vida.

No consigo acomodar el cuerpo a los nuevos tiempos.

O por decirlo mejor: no consigo acomodar el cuerpo al “use y tire” ni al “compre y compre” ni al “desechable”.

Ya sé, tendría que ir a terapia o pedirle a algún siquiatra que me medicara.

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los gurises.

Los colgábamos en la cuerda junto a los chiripás; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos… nuestros nenes… apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales).

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!

Sí, ya sé… a nuestra generación siempre le costó tirar.

¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables!

Y así anduvimos por las calles uruguayas guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad.

¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor.

Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra.

Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto.

Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plast de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de alpaca en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en que las cosas se compraban para toda la vida.

¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!

La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza.

Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.

¡Nos están jodiendo!

¡¡Yo los descubrí… lo hacen adrede!!

Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo.

Nada se repara.

¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike?

¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommier casa por casa?

¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?

¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?

Todo se tira, todo se deshecha y mientras tanto producimos más y más basura.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.

El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!!

¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de 50 años!

Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

No existía el plástico ni el nylon.

La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan.

Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban.

De por ahí vengo yo.

Y no es que haya sido mejor.

Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el “guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo” pasarse al “compre y tire que ya se viene el modelo nuevo”.

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya sí era un nombre como para cambiarlo)

Me educaron para guardar todo.

¡Toooodo!

Lo que servía y lo que no.

Porque algún día las cosas podían volver a servir.

Le dábamos crédito a todo.

Sí… ya sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no.

Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas de jardinera… y no sé cómo no guardamos la primera caquita.

¡¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?!

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones.

El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto.

Y guardábamos.

¡¡Cómo guardábamos!!

¡¡Tooooodo lo guardábamos!!

¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!

¡¿Cómo para qué?!

Hacíamos limpia calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares.

Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela.

¡Tooodo guardábamos!

Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus.

Y las cosas que nunca usaríamos.

Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón.

Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar.

Cañitos de plástico sin la tinta, cañitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón.

Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor. Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraran al terminar su ciclo, los uruguayos inventábamos la recarga de los encendedores descartables.

Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de paté o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave.

¡Y las pilas!

Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa.

Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más.

No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables… eran guardables.

¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al cuadril!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque del Banco de Seguros para hacer cuadros, y los cuentagotas de los remedios por si algún remedio no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos.

Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posamates, y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de cartas se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía “éste es un 4 de bastos”.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el ganchito de metal.

Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos.

Así como hoy las nuevas generaciones deciden “matarlos” apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada… ni a Walt Disney.

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron “Tómese el helado y después tire la copita”, nosotros dijimos que sí, pero… ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas.

Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos.

Las primeras botellas de plástico -las de suero y las de Agua Jane- se transformaron en adornos de dudosa belleza.

Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos.

No lo voy a hacer.

Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.

Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero.

No lo voy a hacer.

No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.

No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.

De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva.

Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo que la bruja me gane de mano … y sea yo el entregado.

Y yo…no me entrego.

Marciano Durán

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37 Respuestas to “PORQUE TODAVIA NO ME COMPRE UN DVD”

  1. Yndia dice:

    Me gusto ese articulo, q refleja en forma feaciente la capacidad de acopio q tenemos los uruguayos de + de 40, en su momento lo publique en mi blog y hasta ahora pense q era de E Galeano, un comentario anonimo me llamo la atencion sobre esto, por lo q pinche el vinculo q me ofrecia con esta pagina, como me gusta guardar guarde esta direccion y me registre, asi acopio tambien los demas articulos de Marciano Duran, q me encantaron.-
    Gracias y saludos.-

    PD. A mi me repusieron.-

  2. daisy aguinaga dice:

    prezado senhor
    o texto é muito interessante por tal razão copiei para o meu blog (Caixa Preta) citando a fonte.
    Recebi sua advertência e a publiquei no referido blog.
    Desculpe se lhe causei algum dano.
    cordialmente,
    d. aguinaga
    Brasil

  3. Camilo Kraljevich dice:

    Me llego el articulo por correo y efectivamente tenia la firma de eduardo galeano, lo publique al encontrarlo fenomenal el contenido del articulo, a mi parecer es más importante el contenido del articulo a pensar en quien lo escribió. De todas manera publicare un fe de erratas con el verdadero nombre y autor del articulo. Esperando no haber causado daño alguno y felicitarlo por los otros articulos.

    Camilo Kraljevich
    chile.

  4. » Desechando lo desechable Marana - Th: Ven Seor Jess dice:

    [...] Desechando lo desechable Posted in September 30th, 2007 by Matoga in Aportes N.A. : Despus de recibir el comentario, lo corregimos como corresponde y pedimos disculpas por el error. Por qu la gente se adjudicar o permite que le adjudiquen lo que nos es de ellos? Esto, que les voy a compartir, me lo envi mi amigo Fernando…Eduardo Galeano Marciano Durn (el texto original est ac Lean y comparen) [...]

  5. Marciano dice:

    Gracias por la enorme cantidad de correos que estamos recibiendo.
    Lo que pretendemos es proteger la firma de Galeano al que le adjudicaron un texto que no es de él.
    En cuanto a nosotros, nos sentimos conformes con que el texto circule por la red aunque no lleve la firma correspondiente.
    Lo importante es el mensaje.
    No cobramos por esto, los textos han estado, están y estarán a disposición de quien los quiera levantar con la única condición de no modificar el contenido.
    Sabemos que lo modifican y es imposible “corretearlos” por la red, así que lo único que hacemos es solicitar (por el buen nombre de ellos) que no aparezca la firma de ningún escritor conocido al pie ( ha sucedido muchas veces)
    Gracias por compartir los conceptos de la crónica y los invito a recorrer nuestra página donde aparecen muchas crónicas similares a la de referencia.
    Un abrazo uruguayo y Marciano

  6. María Victoria dice:

    Yo también publiqué el texto en mi blog, habiéndolo recibido por correo electrónico con la firma de Eduardo Galeano, por haberlo encontrado sumamente interesante, y a mende que Galeano es uno de mis autores favoritos. Habiendo recibido el comentario en el blog, ya hice la corrección pertinente, para que tan interesante texto figure como corresponde, con el autor que lo escribió.

  7. Kantoborgy dice:

    Buenas,

    Asuntos curiosos y contínuos que se presentan en la Internet.

    Corregido.

    1Sld0.

  8. Sergio dice:

    Estimado Marciano, gracias a una búsqueda en la web encontré primero el error y luego la corrección. En definitiva como la vida misma ¿no?. Y así llegué hasta aquí. Ya leyendo acá me cerraron algunas cosas del texto, como pro ejemplo el cambio del nombre, y lo de la edad, que en la versión que leí estaba en puntos suspensivos, supongo que para que cada uno lo cambie a gusto.
    Creo que este es un tema para no una sino varias crónicas. Internet no solo es una biblioteca desordenada como le dicen, aparte alguien se encarga de recortar algunas hojas, armar un collage a placer y luego sopla muy fuerte de tal manera que al que está sentado en frente le llegan los fragmentos desordenados y a su vez este acomoda y sopla y así hasta el infinito.
    Un saludo
    Sergio Pradier – Rosario – Santa Fe – Argentina

  9. Lorena dice:

    Lo cierto es que ya conocía algunas crónicas de Marciano y debí suponer que este texto podía pertener a él o algúien de este estilo. En fin, debido igualmente a este “incidente” quizás más personas conozcan su trabajo, como pr. ejemplo en mi caso, que ya lo conocía y me dió la buena idea de hacerle de regalo a mi novio (un argentino) un libro de Marciano, ya que no conocía y entrando a mi blog vio este articulo y le gusto.
    El libro crónicas fué difícil de conseguir ya que en varia slibrerias estaba agotado. Me alegro x eso.

  10. biluby dice:

    bueno… bla bla bla, me gustó lo que escribste.

    Por algo se dan las cosas dicen por ahí.
    Ahora conozco esta página

    Saludos

  11. Ana Elidia Solano dice:

    Hola Marciano: te había escrito una larga crónica sobre lo que provocó tu escrito “Desechando lo desechable”, con el título “Porqué no me compré un DVD”, firmado por Eduardo Galeano, así me lo enviaron.
    El escrito me encantó, por lo que lo envié a todos mis contactos y a la familia.
    Me sentí muy identificada con cada una de tus palabras, yo tengo 67 años, por lo que también heredé todas esas vivencias tuyas, guardaba todo y también lavé, herví y planché para mis dos hijos pañales y chiripás.
    Un sobrino a modo de respuesta, me envió un escrito de Joseph Newton con el título “Principio de vacío”, en contrapunto absoluto a nuestra herencia del guardar, no niego la modernidad, me asombra, la aplaudo y la uso, y me ayudan a tener una vida más confortable, es todo, no necesito mas, como vos me niego a la permanente reposición, el guardar me acompañó toda la vida por herencia, dudo si habrá ayudado en mi economía, pero por sobre todo, no plantea la idea del consumismo irracional que tanto inquieta a hombres y mujeres de hoy, que corren por la vida para poseer lo nuevo, lo último y pierden el gozo de vivir.
    Lamento haber difundido un plagio en el que no intervinieron ninguno de los dos iluminados escritores uruguayos.
    Extraigo de todo esto un resultado muy positivo y gratificante, me permitió CONOCERTE, me habían recomendado tu libro “Crónicas Marcianas”, pero nunca lo compré, a partir de ahora, seré una de los muchísimos lectores que se regocijan con tu arte.
    Saludos cordiales: Ana.

  12. Zenia dice:

    Aquì en la isla tambièn circulò este texto con la firma de Galeano.
    ¿Quièn le harìa tal cosa a semejantes pluma y cerebro?. Un amigo informàtico me hablò de este blog, y por èl he llegado aquì. Làstima que el puente haya sido un suceso semejante.

  13. Walter dice:

    Interesante.

    Con Galeano llegó la fama, !!

    De todas maneras al autor de este texto mis saludos.

  14. Carles Llorens dice:

    Vaya!

    Me lo envió un amigo -ya avisado, y como me pareció interesante lo colgué en el blog. Hasta le hice un comentario:

    “Estem en un món de contradiccions.

    Mentres la dictadura consumista ens obliga a comprar cada mil.léssima de segon, és a dir, a moure els diners unidireccionalment cap a l’empresariat, la dictadura del pensament únic ens insta a retornar als valors conservadors i instalar-nos en l’avorriment intelectual amb l’esperança d’un món millor però més enllà d’aquest en el que vivim.

    Total, el nostre entorn canvia constament i el nostre cervell no. La Borsa puja i baixa i la nostre consciència de llibertat i d’autonomia vital és susbtituida per la doctrina de l’esclau consumiste.

    Vull dir, que els poders continuen sent els mateixos: la tota poderosa Esglèsia, sia quina sia la religió que profesa, i l’Economia, sigui quin sigui el règim que la dirigeix; y nosaltres anem canviant de modalitat d’esclavatge en funció de les variables macro econòmiques.

    L’única manera de trencar aquesta contradicció es convertint al Sistema en “desechable”.”

    Saludos desde Barcelona, ciudad donde no mandamos callar a nadie!

  15. Jairo Brasil dice:

    Meu Caro Duran
    Gostei muito de teu artigo que estou pensando em utiliza-lo em minha dissertação no Mestrado em Educação, cujo tema é “O Desperdício atravessa e transforma o Espaço da Escola”.
    As ponderações contidas no artigo estão intimamente identificadas com as argumentações que trago em meu trabalho de pesquisa. Parabéns.
    Abraços

  16. Conciencia por el Ambiente dice:

    Nuestras más sinceras disculpas por el error, que aclaramos fue totalmente involuntario, nos enviaraon este material para nuestro blog, y al leerlo nos pareció fabuloso. No era nuestra intención causar ningún tipo de perjuicio a nadie, nuestra intención fue dar a conocer un texto que reflejaba en gran parte lo que desde nuestra ONG tratamos de NO fomentar: la cultura del “compre y tire”.
    Desde hace unos años venimos trabajando en la temática de reutilización y reciclado de residuos, entre otros temas, y este texto nos intereso mucho.
    Muchas gracias por su información, y perdón por las molestias causadas.

  17. Marciano dice:

    Gracias Vicky desde “todos los mundos”, Kantoborgy desde Ecuador, Sergio desde el Taller en Rosario.
    Lorena espero no defraudar a tu novio (me preocupan las relaciones con Argentina).
    Biluby bla-blagracias y a Walter también.
    Ana, espero que hayas recibido el correo que te envié.
    Hola Zenia-Kasandra Isabel-Catarina me alegra que el texto haya podido atravesar el bloqueo.
    Está bueno recibir un mensaje desde la Barcelona que me dejó asombrado hace tan poquito. Va un abrazo Carles, desde Punta del Este. Meu Caro Jairo será un honor que el texto tome esos caminos inesperados, abraços.

  18. SOFI dice:

    ESCUCHE A VICTOR HUGO HOY POR LA MAÑANA HACER REFERENCIA A ESTE ARTICULO. SINCERAMENTE, ME PARECIO FABULOSO. YO TENGO 17 AÑOS PERO NO APOYO AL CONSUMO DESENFRENADO..CREO QUE LAS COSAS PUEDEN VOLVER A SERVIR O MEJOR DICHO SERVIR POR MAS TIEMPO. CON RESPECTO A LAS PERSONAS ES UN TEMA MAS AMPLIO Y USTED POR MAS DE HABERSE MORDIDO LA LENGUA POR NO HACER REFERENCIA AL TEMA DEJO EN TODOS LOS QUE LEIMOS EL ARTICULO UNA CURIOSIDAD O MEJOR DICHO UNA NECESIDAD DE REFLEXIONAR SOBRE NUESTROS VALORES.

  19. Gaby dice:

    Soy otra de las que entusiasmada por el texto, lo reenvío, por suerte siempre hay alguien dos pasos mas adelante…y me avivó! Pido disculpas, pero aunque no sea de Galeano este texto no es desechable…es impresionante!! me sentí muy identificada con cosas que me inculcó mi papá y mi mamá y que hoy me siento boba cuando mi hija de 8 me pregunta porque lavo la vajilla descartable después de una fiesta y encima me quejo porque son como 100!!…Pero es mas fuerte que yo…¿como lo voy a tirar? ¿Y si despues lo piden las maestras del jardín?…
    Besos y graciaseguire leyendo mas de tus cronicas.

  20. Esperanza dice:

    Como tantos otros recibi este texto maravilloso, con Galeano como autor… Como no lo conocía navegue buscando algo mas de sus obras… y me encantó… y es por eso que me atreví a subir el texto a mi blog… hoy tenía un mensaje anonimo en el que muy cordialmente se me informa del verdadero autor de tan hermoso escrito… y del mismo modo que con Galeano, me informe al respecto… Y conocí las “crónicas marcianas” de las que tanto me habían hablado…!
    En fin… yo no sé ni quien, ni cuales fueron las intenciones de la persona que cambió la autoría del escrito… Pero a quien sea y como sea… le agradezco infinitamente que lo haya hecho, ya que su actitud me llevó a mi, a conocer estos 2 autores Uruguayos y a deleitarme con sus obras…

    Como decía mi papá… hija… busca siempre lo positivo… en todo lo malo hay algo bueno… solo debes aprender a encontrarlo…

  21. Arturo Escobar dice:

    Ayer te vi en la charla en Pdú. Quiero enviarle el texto acerca de las cosas desechables a mi hermana que está en España. A mi también me había llegado la versión modificada. No sé cómo enviarmelo a mi correo.

  22. carola dice:

    Tiene usted toda la razón. No podemos andar deshaciéndonos de las cosas alegremente para reemplazarlas por otras, porque: ¿adonde va lo que tiramos?
    Estamos llenando el mundo de basura y al final no nos quedará donde meternos.
    También parecemos olvidar que no somos los únicos habitantes del planeta. A su pesar, lo compartimos con otros seres que a menudo mueren al confundir una bolsa de plástico con una rica medusa.
    ¡Ya basta!

  23. Luis Quijote dice:

    “Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos” =José de San Martín=

    Gracias por corregir el error. “Al César lo que es del César…”

    Un argentino y quijotesco abrazo.

  24. Rosana dice:

    Recibi el texto como de Galeano, y tambien lo publiqué en mi blog. Por suerte un lector despierto me avivó.
    Es un texto muy lindo, realmente hace pensar en lo que ha cambiado el mundo en estos pocos años…
    Felicitaciones
    Rosana – Montreal – Canada

  25. ileana dice:

    Igual que muchos por aquí publicamos en un blog grupal que tenemos este artículo con la fima de Eduardo Galeano, que le llegara a una de nuestras amigas via correo electrónico, efectivamente.

    Gracias por la aclaración

    Un gusto conocerlos pese a la circunstancia que no es demasiado grata.

    Saludo desde el otro lado del estuario

  26. jorge dice:

    Una vergüenza, recién me llego un mail indicando que este texto era de Eduardo Galeano.
    No creo que sea un error, pa mi que es de mala leche nomás el que le adjudica este texto a Galeano. Lo quieren endiosar con lo bueno de otros, imagino…. que se yo, la gente es tan envidiosa ….
    Metapadelante viejo
    jorge

  27. Óscar Víctor Juárez Oláguez dice:

    Estimado Señor Duran:
    Perítame hacerle dos comentarios,
    El primero es para ofrecer disculpas… ¡híjole! al igual que muchos, asumí la autoría del texto a Eduardo Galeano (por acá decimos que “mal de muchos” conlleva el consuelo de los pend…). Enviaré una nota aclaratoria a todos mis amigos, aunque estoy seguro que más de alguno, debe conocer ya la verdad de todo este “vericueto”.
    El segundo es simplemente para felicitarlo por su talento, muchos de nosotros a partir de este momento habremos de disfrutar de sus ideas escritas y seguramente difundiremos la existencia de este espacio en la red.

    Tenga buena vida.

    Atentamente

    El Óscar V

  28. Sergio Yeverino dice:

    Sr. Marciano Durán
    Creo que todavía existe gente con más de 40 años (entre ellos yo) que creemos que no todo es desechabe y que aún guardamos cosas. A la mejor sería conveniente y muy sano que “todos” tuvieran la oportunidad de desechar algo, por ejemplo el teléfono celeular. Pero creo que no es ásí.

    Reciba un saludo cordial.

  29. Ramior dice:

    Publiqué hoy el texto con la firma de Galeano en mi blog ya que me pareció muy bueno, lo cambié por el original al recibir la aclaración. Creo que es importante respetar los derechos intelectuales en lo que llamamos la web 2.0 más allá del destino que los autores pretenden de sus publicaciones, como dicen los artistas las obras dejan de ser suyas en el momento que las descubre al mundo, para la libre interpretación popular.
    Lo felicito y agradezco por abrir sus puertas virtuales, aunque algunos nos metieramos por la ventana.

    PD: Que tenga un muy buen año

  30. Esmeralda dice:

    Mis mas sinceras disculpas al Escritor Uruguayo marciano Durán por haber publicado de manera errónea su crónica “Desechando lo Desechable”, los motivos no son muy diferentes a los alegados con anterioridad.
    Sin menospreciar tal error me detengo para hacer propias tan maravillosas palabras que recrean un mundo que aun hoy me es tan propio.
    Realmente maravilloso relato.
    Saludos Esmeralda

  31. Ricardo dice:

    buenisimo, nos hace un llamado a la reflexción, pude disfrutar de todo esto… así fui mi niñez. Muchas gracias.

  32. rosario dice:

    gracias por recordarme que debo siempre verificar la veracidad de lo que publico en mi blog. Cuando lei el texto me lo imaginaba a Galeano narrando su experiencia así, con esa forma tan particular que tiene de contar. MAs alla de quien lo haya escrito me parece formidable, y si es verdad, todo se guardaba, y no era una costumbre solo argentina por lo que veo. Pero cuando en la escuela nos pedian algún material, pormás insólito que fuera, seguro que lo encontrábamos en el “cajón de guardar”, no seles vaya ocurrir hoy a la maestra pedirnos un corcho jaja.
    Pido disculpas por mi error, y como corresponde haré las aclaraciones correspondientes.

  33. Focvs dice:

    Estimado señor Durán; le dejo aquí el link con la rectificación sobre la autoría de su trabajo que fue incluído en mi Blog. Junto con dejarle mis disculpas, quisiera manifestarle mi admiración por su trabajo, que es excelente y de una calidad admirable…. por el anterior error
    le ofrezco mis disculpas…

    http://focus007.wordpress.com/2009/04/23/rescatando-a-eduardo-galeano-para-mayores-de-40-o-reflexiones-sobre-la-cultura-del-desecho/

    Soy Focvs
    Y la Mverte no es vna Metáfora

  34. Daniel dice:

    Vos tenes menos de 50 (cuando escribistes el articulo), yo tengo 52 y me hicistes revivir mis cajones de la infancia llenos de viejos y lindos recuerdos.
    Me mude varias veces y en cada mudanza fui perdiendo un poco de mi, hasta que hoy, he perdido el valor a los recuerdos, sumado a un proceso de emigracion vivido.
    Nos vemos en Toronto en el Cliub Uruguay, felicitaciones.
    Ya plantastes eun arbol? a mi me falta escribir el libro.

  35. Córdobax» Calles » Roque Arias, Intransitable dice:

    [...] El texto a nterior ha sido extraído y pegado de la web de Marciano Durán  (http://www.marcianoduran.com.uy/?p=277)  y no pertenece a Eduardo Galeano como figura en: [...]

  36. María dice:

    Ja! Pues lo que es la red. Me llegó hace mucho tiempo este artículo y me gustó mucho. Estaba firmado por Marciano. Hace unas semanas me llegó la versión atribuida a Galeano. Y hoy recibo un mensaje en el que se hace la corrección del crédito. Ahora que entro al blog y leo lo que pasó, me doy cuenta de que el lío empezó hace más de dos años.
    Estimado Marciano, con todo y las prisas de este tiempo, la Internet sí que puede ser lenta.
    Felicidades por su trabajo.
    María Morfín
    México

  37. Admin2 dice:

    Bueno, creo que le debo una disculpa. Gracias por hacer la alcaraciòn. Lo corregiré y le haremos honor a quien honor merece. El texto hace una gran descripciòn de nuestras generaciones mayores de 40. Gracias Don Marciano por su talento. Saludos desde México.

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