A VOS TE HABLO

Esta vez y por primera vez, te escribo a vos.

Tengo un mensaje importante que está destinado sólo a vos.

Sí…al que está leyendo.

A ver si nos entendemos ¿Cuántos están leyendo esto en este momento?

¿Ves a alguien atrás tuyo leyendo por arriba de tu hombro?

¿Entonces?

Te estoy escribiendo especialmente a vos… al que está mirando en este momento el monitor, sentado, el que tiene el mouse en la mano derecha.

Esta vez y por primera vez, te escribo a vos.

Tengo un mensaje importante que está destinado sólo a vos.

Sí…al que está leyendo.

A ver si nos entendemos ¿Cuántos están leyendo esto en este momento?

¿Ves a alguien atrás tuyo leyendo por arriba de tu hombro?

¿Entonces?

Te estoy escribiendo especialmente a vos… al que está mirando en este momento el monitor, sentado, el que tiene el mouse en la mano derecha.

¡Es a vooos!!

¡Eeeeeh!!! ¡Tá brava la cosa! Por ahí vos pensás que esto es una manera de escribir. Algo así como un truco, en el que todos los demás están leyendo lo mismo y están creyendo que les hablo sólo a ellos. ¡Noooo! Es a vos. ¿Te resulta tan difícil entenderlo?

Hagamos una prueba para asegurarnos de que yo te hablo a vos y a nadie más:

Tosé despacito, como arreglándote la garganta. Dale, nadie va a sospechar que estás haciendo algo raro. Ahora, cuando yo cuente hasta tres arreglate la garganta. Uno, dos (daaaleee) y tres (tosé!!).

Bien, yo calculo que te arreglaste la garganta. No porque te conozca, más bien porque si has sido capaz de leer todas las estupideces que escribí durante un año, entonces sos capaz de cualquier estupidez, incluyendo hacer lo que te dice el tipo de la computadora.

Vamos a hacer la última prueba antes de darte un anuncio importante.

Te apuesto a que no sos capaz de dejar de leer antes de que termine el artículo.

¡Dale!! Dejá de leer acá. En esta misma línea. ¡Ahora!!

¡Eeeepa! ¿Qué estás leyendo ahora? ¿No era que sos tan libre que hacés lo que querés?

Estás leyendo la palabra “leyendo”. Siiiiii! ¡Sos un ratón obediente!!!

Más aún…unas líneas más abajo voy a escribir la palabra “ganso”. Si no la lees, no estará destinada a vos…pero sí la lees, entonces hermano, te recibís de ganso con certificado incluido.

GANSO

¡No te puedo creeeeer!!! Primero tosiste, después te dejaste decir “ganso” y ahora no podés dejar de leer.

¡¡Pará acá. ¡No leas más!

Bien…ya veo que te tengo en el bolsillo.

Así que ahora te voy a decir lo que te anuncié al principio:

¡No escribo más!!! ¡¡Esto es Punta del Este, tengo que laburar!!

Hasta que llegue el otoño.

Gracias por bancarme

Feliz Navidad y Buen 2005.

A vos te hablo.

Sí… ganso, a vos.-

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