Adolesciencia

Buen día, permisoooo, ¿Qué tal? ¿Puedo tomar asiento?

Gracias…..permiso…. me va a hacer bien hablar con un psicólogo.

Es más…tendría que haber venido antes.

Eeeh…te voy a tutear, espero que no te moleste, y si te molesta aguantate, soy bastante mayor que vos.

¿A qué vine?…Lo que me está pasando es que estoy perdiendo la memoria y en cualquier momento voy a perder la calma también. Yo ya sabía que alrededor de los 50 años me podía empezar a entreverar con los recuerdos, pero me cuesta un poco asumirlo.

Te explico mejor… yo me di cuenta que a los de mi generación la memoria los empezó a favorecer. Está haciendo que olvidemos lo que nos conviene olvidar y nos pone arriba de la mesa todo lo que nos mejora. ¿Se entiende lo que digo, psicólogo?

Bien……….yo veo que las macanas que hicimos cuando éramos jóvenes desaparecen como por arte de magia. Entonces nuestra memoria (que por algo es nuestra) elige los momentos que nos dejan bien parados. Algo así como memoria selectiva.

Buen día, permisoooo, ¿Qué tal? ¿Puedo tomar asiento?

Gracias…..permiso…. me va a hacer bien hablar con un psicólogo.

Es más…tendría que haber venido antes.

Eeeh…te voy a tutear, espero que no te moleste, y si te molesta aguantate, soy bastante mayor que vos.

¿A qué vine?…Lo que me está pasando es que estoy perdiendo la memoria y en cualquier momento voy a perder la calma también. Yo ya sabía que alrededor de los 50 años me podía empezar a entreverar con los recuerdos, pero me cuesta un poco asumirlo.

Te explico mejor… yo me di cuenta que a los de mi generación la memoria los empezó a favorecer. Está haciendo que olvidemos lo que nos conviene olvidar y nos pone arriba de la mesa todo lo que nos mejora. ¿Se entiende lo que digo, psicólogo?

Bien……….yo veo que las macanas que hicimos cuando éramos jóvenes desaparecen como por arte de magia. Entonces nuestra memoria (que por algo es nuestra) elige los momentos que nos dejan bien parados. Algo así como memoria selectiva.

¿Adónde voy?

Que a la hora de compararnos con nuestros hijos adolescentes, -que es de eso que vine a hablar, de los adolescentes-…. ¿Sabés de lo que te hablo no? Los adolescentes… son esos cuerpos grandes y largos de color entre blanco , amarillo y verde, con unas piernas larguísimas que siempre están atravesadas cuando uno va a pasar. Ehhh….son como cosas grandes, con granos que pasan todo el día mirando televisión, bah todo el día no, porque ellos arrancan -como patinándoles la correa- allá por el mediodía. Son de estar enchufados… a la tele, a la computadora, a los walkman y tanto te hablan finito como te mandan unos graves. ¿Te das cuenta de que te hablo?…

Bueno, yo te decía que a mi me parece que nuestra memoria últimamente nos está ayudando bastante, porque coquetea con la imaginación , elige los mejores recuerdos , les agrega un poco de deseos, intenciones y proyectos inconclusos, los mezcla bien y nos regala un pasado pipí-cucú que de tanto repetirlo lo vamos creyendo. Ejemplo 1… “Sí, un gol difícil, yo había picado y el Cacho (vos no lo conociste porque no habías nacido, jugó en Montevideo después) el Cacho me devolvió la pared y yo le di de volea, como venía. Estaba lleno de gente.” Ejemplo 2… “Ese día a mí tocó la bandera uruguaya, me acuerdo que era un día de viento, la bandera se la daban al que tenía mejores notas”. Ejemplo 3.. “¿Mengano? ¿El famoso político? Estaba en mi clase, se sentaba cerca de mi banco para copiarme….”

Y bueno estimado psicólogo…de ahí pasamos a “Yo a tu edad trabajaba y estudiaba y me sobraba el tiempo” o “nosotros no tomábamos alcohol, alguna vez…en algún cumpleaños de 15” o “¿precisan locomoción hasta para ir a la esquina? Nosotros caminábamos 20 cuadras para ir al liceo, con frío o con lluvia, a ustedes si no los llevan no van a ninguna parte”….y así casi sin darnos cuenta, de tanto repetirlo, nos fuimos olvidando de nuestras borracheras juveniles, de aquella vez que nos llevaron “demorados”, de nuestro cansancio permanente hasta para ir al almacén de la esquina, de nuestras escapadas en pareja para disfrutar de algún lugar oscuro (porque lo que le hagan la nena es de degenerados, pero lo que yo le hacía a tu madre era de enamorados que estábamos) , y nos fuimos creyendo nuestras historias lavaditas, contadas cada día con más certezas y menos errores.

Entonces querido psicólogo… elegimos las mejores fotos y nos creímos que ese era un buen resumen de nuestras vidas, cuando todos sabemos que pocas cosas mienten más que una foto en la que se vistieron, arreglaron, posaron y sonrieron por un ratito.

Un gol en la hora, un vestido largo que brillaba a la luz de la luna, un carné lleno de sobresalientes, un primer premio de cualquier cosa, una novia mas linda que tu madre, un novio más inteligente que tu padre, un boliche sin igual, una esquina como ninguna, una música como pocas, un tiempo como ya no vendrán otros …. todo fue presentado en forma especial, maquillado -sin malas intenciones- pero maquillado.

Y yo tengo la sospecha de que es la misma manzana a la que le hemos sacado brillo. Tal vez ni siquiera mejor. Tiene más brillo porque tuvimos más tiempo que nuestros hijos para lustrarla.

“Mi padre me miraba fuerte y yo ya sabía lo que se venía. En la mesa no hablábamos si no nos decían que habláramos. Mirá ahora…hay que pedirles permiso para meter una. ¡Y guarda con decir una mala palabra! Podíamos quedar encerrados toda la tarde” u “Hoy salen a bailar a la hora que nosotros volvíamos. Salen a la una y media, a esa hora nosotros estábamos de vuelta. En los bailes no se apagaban las luces, las muchachas iban con sus madres , era todo mucho más sano.”

Bien…¿Adónde quiero ir con todo esto? Que no éramos tan buenos ya lo tengo claro, lo de la cuota de hipocresía o desmemoria para contar nuestra adolescencia también lo tengo claro, todo lo que podríamos haber sido si no hubiera sido por la mala suerte, los milicos o el mal tiempo también lo tengo claro.

De eso me fui avivando.

La consulta es otra.

Lo que yo no me acuerdo bien -porque la memoria me está fallando- lo que no me puedo acordar es… más o menos ¿a qué edad terminaba la adolescencia?

Porque yo tengo la idea de que a los 18 o 19 años nos pegaban el grito que se terminaba. ¡Y se terminaba!

Tengo una idea de que a algunos ni nos avisaban, que un día nos levantamos y ¡¡páfate!! ¡Nos habíamos convertido en adultos!

¿Y por qué pregunto esto?

Por tres razones:

1) Porque mi hija, la de 25 sigue dando los mismos exámenes de facultad desde hace 4 años y la mamá le lleva la leche a la cama y le pone la bolsita de agua caliente.

2) Porque el de 31 se casó y todavía trae la ropa para que se la lave la madre y le cuidamos a los nenes para que puedan seguir disfrutando de la adolescencia, incluso, con mis suegros les pasamos unos pesos porque no les da.

Y tercero…lo más importante ..porque ya estoy como podrido de traerte el vascolet y las galletitas todos los santos días a las 5 de la tarde al consultorio con el cuento de que te podés traumar.

Vos que sos psicólogo Nico, ¿tenés idea hasta que edad dura la adolescencia ahora?

Más o menos Nico, no preciso que me contestes justo.

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