Asado cerca de casa

El domingo fue nuestro último día en tierras canadienses y los uruguayos volvieron a sorprendernos a pura solidaridad.
Tempranito el McClean Park de Woodbridge comenzó a recibir a los compatriotas.
La excusa era un asado, pero la intención de todos estaba definida: colaborar con las escuelas rurales de nuestro país .
Asado lejos de casa, parrilla, guitarras y un bandera uruguaya que flameaba para indicarle a los asombrados ojos candienses que por allí se reunía un centenar de uruguayos para recaudar fondos solidariamente y compartir crónicas en medio de un parque.
Alberto Pintos y su familia eran los responsables.
Un floridense porfiado que no le afloja ni un poquito.
Allí los reunió, les cocinó, los mangueó, les habló de una realidad que todos conocían y recibió el aporte solidario de cada uno de ellos.
Una vez más estuvo presente el grupo Mano con Mano que nos sorpendió con una enorme torta que llevaba la leyenda “Uruguayos en Toronto” y con signos de “El Código Blanes” expresaba “Gracias por abrir la puerta”.
Compartimos unas cuantas crónicas y una vez más sentimos que a pesar de los aviones, de las fronteras y los aeropuertos….seguíamos estando cerca de casa.
El diario nos daba cuenta de un terrible incendio en una escuela rural de Florida.
El Tordillo Pintos -ni corto ni perezoso- no tuvo tiempo de lamentarse.
En un minuto coordinó el traslado de lo recaudado para intentar apagar un poquito la pena grande del incendio.
Pensar que todavía hay gente que cree que los que se fueron del Uruguay ya no están más en el país.

Ver artículo del diario El País

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