EL ESTADO SOY YO (Luis XIV y Cololó)

-“Cololó, mi amor, tome estos 500 pesos. Son los últimos que nos quedan, tienen que durar 10 días más. Cuando salga de la escuela pase por el super y tráigame esta lista de cosas…son pocas…pero papá esta enfermo y alguien tiene que hacer los mandados y…¡¡ojo con el vuelto!!”- me dijo mi mama.

………………………………………..

¡¡Pahhh!!. ¡mandados…y solito!

Nunca me habían dejado hacer mandados a mi solito en un supermercado.¡Van a ver cómo me rinde la plata! Van a ver que ya soy grande…¡¡van a ver!!

Por suerte me pasó a buscar Matías con su papá en el auto. Paró un poquito frente a la Intendencia y me pidió 5 pesos para el cuidacoches porque él no tenía cambio. En los semáforos le di 5 pesos para un niño que tiraba unos palos para arriba y cuando los quería agarrar se les desparramaban por el suelo, como me dio lástima le di 8 pesos más. En los otros semáforos le presté 10 pesos para un niño que le limpió el parabrisas y se lo dejó más sucio que antes.

-“Cololó, mi amor, tome estos 500 pesos. Son los últimos que nos quedan, tienen que durar 10 días más. Cuando salga de la escuela pase por el super y tráigame esta lista de cosas…son pocas…pero papá esta enfermo y alguien tiene que hacer los mandados y…¡¡ojo con el vuelto!!”- me dijo mi mama.

………………………………………..

¡¡Pahhh!!. ¡mandados…y solito!

Nunca me habían dejado hacer mandados a mi solito en un supermercado.¡Van a ver cómo me rinde la plata! Van a ver que ya soy grande…¡¡van a ver!!

Por suerte me pasó a buscar Matías con su papá en el auto. Paró un poquito frente a la Intendencia y me pidió 5 pesos para el cuidacoches porque él no tenía cambio. En los semáforos le di 5 pesos para un niño que tiraba unos palos para arriba y cuando los quería agarrar se les desparramaban por el suelo, como me dio lástima le di 8 pesos más. En los otros semáforos le presté 10 pesos para un niño que le limpió el parabrisas y se lo dejó más sucio que antes.

¡Y bueeeeno! Por lo menos me quedaban 473 pesos y mi mamá me dijo que hay que ser solidario.

Paramos en el centro y estaban juntando “alimentos no perecederos” para la olla popular de no sé que barrio. Como no tenía ningún alimento, me bajé un segundo y compré un paquete de fideos. Cuando pasé por la caja la señorita me preguntó si quería donar para el Cuartelillo de Bomberos de Casabó. Después otra señorita me dijo si quería “redondear” para el Hospital y una niña de ojos celestes y delantal rosado me preguntó si le compraba un bono de 20 pesos para el Iname.

¡Por lo menos yo tengo 410 pesos, hay niños que no tienen nada!

Lo que pasa es que mi mamá me dice siempre que hay que ser solidario, el otro día me dijo: “Fijate el tío Walter, él solito está poniendo su dinero para salvar al Banco Comercial, o la tía Yanina que está organizando la colecta para la operación en Cuba del señor que le duelen las piernas.”

Cuando fui a subir al auto del papá de Matías me entretuve mirando a un señor pintado todo, todo, tooodo de blanco que hacía como que era una estatua. Mal lo hacía… a veces se rascaba y tosía un poco. Y cuando le puse 10 moneditas en un tarro… ¡bien que se torció a mirar! Estaba en eso, mirando, y un policía me vendió un bono de 35 pesos para la seccional del barrio, pero no pude entender de qué barrio, porque un cura me dijo que le comprara un ticket de 70 pesos para la casa que se tienen que hacer los sacerdotes. Y bueno…yo por las dudas le di, sino capaz que me muero y me voy al infierno.

Además…mi mamá me dice siempre que hay que ser solidario.

¡¡Paaah, todavía tengo 305 pesos!!

“¡¡Pucha!!” dijo el papá de Matías cuando iba manejando, “en la esquina están los botijas del liceo, prestame 50 pesos así le doy para la Apal.”

Cuando llegué a la escuela la maestra dijo que iba a leer la lista de todos los niños que no han puesto la mensualidad, así que me paré y pagué los tres meses que debía mi mamá.

Cuando salí, en la vereda estaban los niños con la alcancía para la colecta “A la rueda rueda”, porque por suerte entre todos los niños vamos a salvar a la escuela pública. Así que puse 35 pesos.

Y si…hay niños que no tienen nada, yo por lo menos tengo 70 pesos.

Bah…tenía. Porque me encontré con los del baby fútbol y si no pongo 40 pesos me dijo el Turco que no me ponen.

No se bien en que me equivoqué, porque cuando llegué a mi casa, mi mamá se puso como loca.

Y yo le dije: “¿Y cómo? ¿vos no dijiste que hay que ser solidario?”

Y ella me gritó: “¡¡No!! Imbecil y sordo de la orejaaaa!!” ¡A tu hermano mayor le decíamos el año pasado que había que ser solidario!! ¡¡Eso era el año pasado!!

¡¡¡Lo que yo te digo, SOOORDO, es que hay que ser solitario – no solidario- SO- LI- TA- RIO o nos morimos de hambre nosotros también!!!”

Menos mal que los 30 pesos que me quedaban no se los di a la señora que hacía la colecta para levantar otra vez las Torres Gemelas.

Si no, mi mamá me mata.

CategoríasSin categoría

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *