ENFERMEDADES ERAN LAS DE ANTES

1.Yo sé que el mundo no se termina con una gripe, pero esto se parece demasiado al final. Me duelen todos los huesos. Cuando toso parece que se me va a partir la cabeza, de a ratos transpiro, de a ratos tiemblo. Me cuesta tragar, deliro. Mi cuerpo no deja de largar líquido: orino a cada rato, estornudo, transpiro y como si fuera poco babeo la almohada.

No…no soy el toro de siempre.

¿Cómo harán los tipos jodidos si yo que no voy nunca al médico estoy hecho pelota?

Bueno… por lo menos mi mujer ha de estar contenta con tenerme en casa todo el día.

Tengo hambre, le voy a pedir a Mariela que me haga una compota de manzanas como me hacía mi mamá cuando era chico.

-¡Marielaaaaaaa!! ¡Marielaaaaaa!!

1. Yo sé que el mundo no se termina con la gripe de mi marido, pero esto se parece demasiado al final. Me tiene podrida, cuando tose parece una foca en celo, cuando estornuda parece un gallo indeciso. ¡Nunca soñé que podía ser tan jodido! ¡Pensar que cuando vuelve del trabajo grita desde la puerta: “¡Llegó el toro de los Cerrilloooos!” En rodeo ajeno será toro. ¡Al toro mecánico se parece! No veo la hora de que vuelva al trabajo.

Mi tía siempre decía: “Son los peores, los que menos se enferman, son los que más se asustan.” Bueno…parece que se durmió voy a aprovechar para comprar duraznos en almíbar. Espero que no se le ocurra pedirme las manzanas podridas que le hacía la madre.

-¡Voooy! Voooy mi amor!

La crónica seleccionada se encuentra incluida en el segundo libro de Marciano Durán, “Marcianitis Crónica”

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