GOLPIÁ QUE TE VAN A ABRIR

–¡¡¡Vieeeejo!!! ¡Están golpeando! ¿Podés ir vos que yo estoy terminando los canelones? –gritó la doña desde la cocina.

–¡No gorda, no! Han de ser otra vez los pesados. Yo ahora estoy con esta gente. Atendelos vos por favor.

–Ni sueñes Enrique, se me queman las friyoas. Además vienen a hablar con vos.

–¡Me tienen po-dri-do! Antes venían los Testigos de Jehová, después los Mormones y ahora estos tipos con corbata y maletines! ¿Pensarán que vivo al cuete?

–Yo hasta que no termine los canelones no me muevo de la cocina –dijo la doña bajando la hornalla y asomándose a la ventana. –No se van… están porfiados, siguen ahí… dejame vich… mirá… acercate Enrique, con la cortina no te ven… le están preguntado al vecino… mirá, le está señalando para acá… vas a tener que abrir… ya saben que vivimos acá.

La crónica seleccionada se encuentra incluida en el segundo libro de Marciano Durán, “Marcianitis Crónica”

CategoríasSin categoría

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *