NÉBER COLOQUIO – El Gran Debate

NEBER- Buenas noches, señores televidentes. Finalmente se producirá hoy el tan esperado debate entre las dos fórmulas presidenciables. A mi derecha los señores Lacalle y Larrañaga y a mi izquierda los señores Mujica y Astori. A partir de aho…. ¿sí, señor Mujica? ¿qué quería decir?

MUJICA- Que no sea nabo, Néber.

NEBER- Creo recordar que eso ya me lo había dicho, Senador.

MUJICA- Sí m´hijo, pero hace seis años. Y ahora que se lo dije otra vez, quisiera retirarme porque mis asesores me pidieron que hable lo menos posible. Además, me anoté en un par de cursos acelerados y estoy llegando tarde. Permisooo… (se levanta de su silla).

ASTORI- (Agarrándolo de la manga del saco nuevo) Aguantate Pepe, algo tenés que decir (ahora hablándole en secreto) No podés venir a un debate y decir solamente “no sea nabo”.

MUJICA-(En secreto con Astori) Es lo único que tenía ganas de decir. Hacía tiempo que no se lo decía (se ríe). Ahora no tengo más ganas de hablar y mucho menos con estos tres chorizos de mezcla.

NEBER-Tiene la palabra el señor Larrañaga. Habla tú que te toca a ti, Jorge Washington.

LACALLE- Gracias, Adán Néber. Yo quisiera empezar refiriéndome a…

NEBER- Perdón, Luis Alberto, no lo tomes a mal, pero dije que tiene la palabra Jorge Washington.

LACALLE- Sí, él después va a hablar un poco ¿Verdad Larra, que después vas a hablar un poco? (Jorge hace que sí con la cabeza) Mira Néber, me gustaría hablar del primer tema que acordamos: Política de Vivienda. Cuando fuimos gobierno hicimos una enorme cantidad de casas, apartamentos, covachas, sucuchos, chalets, cuevas, residencias y mugreras. En ese sentido yo quisiera…

MUJICA- Este es igual de nabo, pero sin bigote.

ASTORI- Tranquilo Pepe. No es necesario ser tan auténtico. No podés decirle a todo el mundo lo que pensás, a veces hay que ser políticamente correcto. Yo opino que…

MUJICA-Tu opinión me importa un carajo. A propósito ¿te dije alguna vez a quién te parecés? El otro día me reía solo viendo una foto tuya, parece que te hubieran sacado de los Picapiedras. (Se ríe) Sos una mezcla de Pablo Mármol con Gerardo Pelusso.

ASTORI- Después Pepe, después hablamos de eso.

NEBER- Luis Alberto, tienes la palabra.

ASTORI- ¿Otra vez Luis Alberto? Nosotros también queremos hablar.

MUJICA- No digas choriceses, Danilo. El que quiere hablar sos vos. Yo me quiero ir.

LARRAÑAGA- Lo que pasa es que el subconsciente del señor Mujica no quiere ser presidente.

MUJICA- No diga pavadas, m´hijo. Yo quiero ser presidente.

LARRAÑAGA- Yo digo el subconsciente. Usted no puede hablar en nombre del subconsciente. Nadie sabe lo que opina su subconsciente. Si no sería el consciente. Yo estoy discutiendo con su subconsciente, usted no se meta Mujica.

MUJICA- Y yo le estoy hablando al inconsciente. A vos. Lo único que falta es que ahora me descuenten el tiempo que habla mi subconsciente.

NEBER- Les pido que guarden la compostura.

MUJICA- Mire señor periodista, si a esta gente le ataca la descompostura estando en mi casa…te quiero ver. ¡Al excusao del sucucho! ¡Tendrán que limpiarse con la Tarjeta Joven! (Se ríe a carcajadas. Se golpea la pierna con la mano abierta. Una lágrima asoma en el ojo izquierdo)

LACALLE- (enojado) O me limpio con el Plan Ceibal… que es lo mismo.

ASTORI- La Tarjeta Joven es al Plan Ceibal lo mismo que un salamín a un submarino nuclear.

LACALLE- ¿No era que no tenían ganas de hablar? ¡Hablan cuando quieren, querido Araújo Souza, esto es un relajo!

MUJICA- ¡Relajo! ¡Dijo “relajo”, Néber! ¡Lacalle dijo “relajo”! ¡Ah… se fue al carajo, Don Lacalle! ¿Cómo va a decir “relajo”? ¿Un tipo educado y refinado diciendo “relajo”?

LARRAÑAGA- Yo quisiera saber si…

LACALLE- Después Jorge, después decís lo que quieras decir. La discusión es conmigo.

MUJICA- Es lo mismo doctor, usted y él son lo mismo.

LACALLE- No comparemos con lo peor, Senador.

NEBER- Luis Alberto, alumnos de periodismo de la ORT plantearon que…

LACALLE- Mire, a mí de un grupo de asesinos, torturadores y ladrones como los de la ORT nada me sorprende.

LARRAÑAGA- (en secreto) Se te fue larga Luis Alberto, creo que estás confundiendo la ORT con la ETA.

MUJICA- Yo quiero opinar sobre Artigas.

ASTORI- ¡Noooo! Digo…no. En todo caso me lo decís luego en el comité y yo después les cuento a ellos.

LARRAÑAGA- Dejalo Danilo ¿no ves que es un analfabeto?

MUJICA- Ahí te salió el mismo tonito que el chorizo de Lacalle.

ASTORI- De- la- calle. El chorizo de –la- calle, el que venden en los carritos.

MUJICA- ¿Te dije Danilo lo que pienso de tu cara? ¿Vos te ves la cara a la mañana o te afeitás de memoria? ¿Viste las marcas que tenés a los costados de la boca? Ahora que te veo bien (empieza a reírse) tenés la …(risa)…tenés la boca entre paréntesis…

ASTORI- Creo que estás diciendo estupideces, Pepe. Concentrémonos en el debate.

LACALLE- Dejalo, Danilo, digo…déjelo Senador, está más estúpido que un argentino.

MUJICA- ¡Más argentino serás vos! ¡Esa sí que no te la llevo, porteño arrepentido!

LARRAÑAGA- ¡Kallate, Mujika, kallate! Yo estoy acá para defender al Partido Nacional.

LACALLE- Tranquilo, Jorge (tocándole la cabeza y acariciándole la nuca) Tranquilo Jorge, no me pongas nervioso que se me afloja la cadena de la motosierra. Mire Mujica, el Partido Nacional S.A. nunca va a permitir…

LARRAÑAGA- No Luis Alberto, nosotros no somos una sociedad anónima.

LACALLE- Se lo creyó, es diviiino. ¡Él es tan ingenuo! (abrazando tiernamente a Larrañaga)

MUJICA- Están nerviosos porque se termina el acomodo ¡Te has acomodado más que un socialista, Luis Alberto!

LACALLE- Eso no te lo permito. ¡Lo de argentino te lo banqué, pero con Gargano no me comparés!

LARRAÑAGA- Eructó, Néber. Mujica eructó, yo lo escuché clarito.

NEBER- Señor Mujica, si sigue eructando me veré obligado a terminar con el debate, mantengamos el nivel.

MUJICA- No sea nabo, Néber, si en este debate hubiera justicia…

LACALLE- ¿Dijo Justicia con mayúscula o con minúscula? Porque para serle franco…

MUJICA- ¿Dijo Franco con mayúscula o con minúscula? ¡Ah…doctor, antes de que me olvide! En el barrio hicimos una colecta porque los muchachos escucharon que no les alcanza para vivir. Mire, le trajimos esto (saca monedas envueltas en un papel de astraza y las coloca sobre el escritorio)

LACALLE- No preciso, Mujica. Y si preciso le pido a Danilo que con el sueldo de Senador -y no el de Ministro- está más cómodo que sillón de dentista.

MUJICA– Disculpe, doctor ¿cambió de marca de perfume? No mezcle el Palmolive con el importado porque después le da resaca.

LACALLE- Ni le contesto, Mujica. Usted los perfumes los ha visto en fotos.

MUJICA- Che Luis Alberto ¿No estarán grabando esto, no?

LACALLE- Adán Néber ¿Esto lo estás grabando o es sólo para nosotros cinco?

NEBER- Lo estamos emitiendo y lo estamos grabando.

MUJICA- (Agarrándose la cabeza) ¡Ojo! ¡Ojoooooo! ¡Entonces, ojo lo que decimos Lacalle! Después los periodistas lo sacan de contexto y nos matan.

LACALLE- Si Pepe, hay que tener cuidado; después quedamos regalados.

MUJICA- Más regalao que guardaespaldas de Tabaré.

LACALLE– Más regalado que ducha en un cantegril.

MUJICA- A propósito Doctor, usted de acá ¿adónde va?

LACALLE- Voy al Palacio ¿Quiere que lo arrime?

MUJICA- ¿Al Palacio? No, le agradezco Yo estoy yendo pa´ la cueva.

LACALLE- ¿No se habrá enojado por lo que dije de su casa, no? Lo de cueva se lo dije cariñosamente. Como hablando de Batman y de la Bati-Cueva. Yo quise decir la Pepe-Cueva. ¿Sabe que pasa, Mujica? Que en el interior cueva quiere decir apartamento o chalet. Incluso en algunas ciudades del litoral, cueva quiere decir mansión. Lo que pasa es que si te sacan de contexto es una cagada…

MUJICA- “Cagada”, dijo “cagada”.

Marciano Durán
Setiembre- 2009

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