POR ESO NADIE MIRÓ PA’ FUERA

-“¿Tenés idea cuántos somos papá?”-

-“¿Dónde?”-

-“Acá, en Maldonado.”-

-“Creo que sólo nosotros. Vos, tu hermano, tu madre y yo. Si hubiera alguien más ya deberíamos habernos enterado, nos tendríamos que haber encontrado. En algún momento hubiéramos tenido algún contacto. No…no creo que haya más nadie.”- contesté sentado sobre un casco de moto, en medio de una Gorlero escalofriante, de espaldas a un tránsito que ya no vendría.

-“¿Y en otros lugares?”-preguntó mi hija

-“¿Tenés idea cuántos somos papá?”-

-“¿Dónde?”-

-“Acá, en Maldonado.”-

-“Creo que sólo nosotros. Vos, tu hermano, tu madre y yo. Si hubiera alguien más ya deberíamos habernos enterado, nos tendríamos que haber encontrado. En algún momento hubiéramos tenido algún contacto. No…no creo que haya más nadie.”- contesté sentado sobre un casco de moto, en medio de una Gorlero escalofriante, de espaldas a un tránsito que ya no vendría.

-“¿Y en otros lugares?”-preguntó mi hija

-“Sí…en otros lugares quedan algunos. A los cuatro o cinco días de la primera nube, cuando todavía funcionaban algunos teléfonos hablé con alguien que dijo llamarse Mariví… dijo que llamaba desde Montevideo, que había más gente, no muchos, que había tenido algunos contactos, que habló con una tal Gladys en Trinidad y a su vez ella le habló de otra gente de otras ciudades, pero lloraba y no pude entender bien lo que decía”-.

“-¿Por qué sobrevivimos papá?- “

“-No lo sé, pienso que haya sido algo que había en nuestro organismo, algo que consumimos y que nos protegió, no puedo entenderlo… algún yuyo que tomamos, algo en la sangre…no lo sé.”-

“-¿En Europa hay mas sobrevivientes?.”-

“-No mi amor, Europa, Asia, África, Australia… desapareció todo. Sólo queda esta parte del mundo, a lo mejor tienen algo que ver los ríos, el clima , no sé… no me da la cabeza…no puedo entender qué sucedió…”-

La primera nube, la que demoró dos días en desaparecer había matado a la gran mayoría, ni siquiera supimos nunca quién apretó el botón de eso que supongo haya sido una bomba bacteriológica. Mariela dice que fueron los irakíes, Marcos dice que fue Bush ¿A quién le importa ahora? Seguramente que a los cadáveres desparramados en las veredas no les importa, seguramente que a los cuerpos tirados sobre los volantes de los autos les da lo mismo. A mí también me da lo mismo. Me cuesta todavía creer lo que estoy viendo… una nube que no termina de irse y que todavía impide ver los últimos pisos del Conrad, una nube que apenas deja pasar los rayos del sol. Me cuesta creer que esa muchacha que anda ahí adentro, en un comercio abandonado, eludiendo cadáveres sea mi hija buscando cosas que nos puedan servir.

-“¿Seguimos papá? preguntó ahora asomando desde la puerta de Foto Taki apuntándome a la cara con una linterna. “Esta está buena y es grande, es de las que usaban para cazar o pescar a la encandilada , ¿seguimos buscando otro rato?”

“-No. Tenemos que llegar a Maldonado antes de que oscurezca. Tu madre está en Antel, usando la antena grande, dice que desde ahí puede llegar a comunicarse con alguien… pobre… cree que tus abuelos pueden estar vivos todavía. Ojalá tu hermano haya conseguido máscaras, se está haciendo difícil respirar, los cadáveres empiezan a complicar el aire”-.

“-¿Qué nos pasó? ¿ Que estábamos haciendo? No consigo recordar el día antes de la nube ¿Qué estábamos haciendo, papá?”

“-Fue un miércoles, mirábamos a Peñarol en la tele… estábamos encerrados, afuera hacia frío, afuera estaba oscuro… de repente se empezó a cortar la trasmisión… un informativista habló de una gran nube verde… al principio creíamos que se refería a una tormenta , escuchamos un grito lejano, tu madre cerró los postigones de madera y después…. después lo único que recuerdo es un olor fuertísimo, tu madre y tu hermano reanimándome y enseguida tus gritos desde el dormitorio…

“No papá, no te pregunto qué cosa estábamos haciendo ese día nosotros…te pregunto cómo llegamos a esto. ¿Qué estaban haciendo los demás?”

“Lo mismo que nosotros mi amor: estaban encerrados mirando tele. Años y años encerrados y mirando televisión, dejando que los demás decidieran y cerrando los postigones cada vez que escuchaban un grito.”

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