SONIARÉ

Soniaré (justo dos meses después)

Y un día… cuando creés que es tarde para amanecerte nuevo,
cuando la oferta diaria te ocasa las mañanas,
ese día te enterás que los milagros
existen, te asaltan y arremeten.

Y te atropellan como un tren sin frenos,
justo cuando no esperabas más embates.
Y no hay como pararlos, ni quisieras
que los detenga nadie en nombre tuyo.

Y un día que pensás que los estruendos
son bullas del pasado o de los otros,
un rayo de rayuela te atraviesa el pecho,
te ilumina el cerno y te sonrisa el alma.
Te estaquea en la mitad del patio
y te contenta tanto que te regala insomnios.

Y lo dejás que te traspase el cuerpo
y lo sentís viajar hasta tu médula.
Te terremota, te inunda y te encandila,
te vivifica, reanima y te esperanza.

Cuando pensabas en silencios largos,
de golpe la vida te huracana.
Te desbarranca, te maremota a prepo.
Te trampolina, perfuma y te amanece.

Y los demás te miran con sospechas
…como si fuera posible detener los trenes
…como si fueras capaz de sujetar los rayos
o de elegir la lluvia que calará tus huesos
y cortazeará tu vida y tus conciertos

Y entendés que aún quedaba tiempo
para que alguien de sonrisa alerta,
te salvavide el alma para siempre.

Marciano

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