Suerte es ganar la lotería

LOS OLIMAREÑOS EN PAN DE AZUCAR (a modo de rendición de cuentas)
En febrero de este año se llevó a cabo en la ciudad de Pan de Azúcar la decimoprimera edición del Festival Folklórico Dulce Corazón del Canto.

Un grupo de personas de este departamento trabajó durante varios meses para conseguir uno de los objetivos propuestos en el invierno del 2011: ubicar al Dulce Corazón del Canto como uno de los más importantes festivales del país.

Esa fue una de las consignas.
Para eso se trabajó.
El lunes 13 –al otro día del Festival- cerca del mediodía, con un sol que partía las piedras del Cerro Pan de Azúcar, varios compañeros recogían los vasos descartables y levantaban los papeles del Parque Zorrilla de San Martín.
Uno de ellos -el más veterano- mientras guardaba basura en una bolsa negra escuchaba una radio de Maldonado.
En ese momento una señora enviaba un mensaje de texto que decía: “¡Qué suerte que tuvieron! ¡Metieron 50 mil personas en un festival!”

-¡Qué suerte, ni que ocho cuartos!- dijo el veterano aplastando un vasito con el pie.
¡Suerte es sacar a la quiniela!

¡Trabajo!
¡Varios meses de trabajo!
¡Acumulación del trabajo de otras personas de ediciones anteriores!
Hubo estrategia.
Hubo planificación.
Hubo objetivos.
Sabíamos bien para donde íbamos (el plural corresponde a ese grupo de ciudadanos que incluye al Alcalde, a los Concejales, a la Dirección de Cultura y a la Comisión Organizadora)

Algunos de los cálculos hablan de 10 mil personas el primer día de festival, 15 mil el segundo y 25 mil en el cierre.
50 mil.
Ponele que le ponen.
Sacale lo que le agregan.
Igual, con el cálculo más pesimista de todos, el Dulce Corazón del Canto se convirtió
-en lo que a público refiere- en uno de los cuatro festivales más importantes del país.
(Nota recordatoria: Pan de Azúcar -según el último censo- tiene menos de 7 mil habitantes).

I. Objetivos
Juntar gente no era el único objetivo
Teníamos otros caminos a recorrer.
Por ejemplo DEFENDER NUESTRO CANTO, nuestras raíces, nuestra cultura.
Defender lo nuestro.
Defender la alegría (como decía Mario).
Defenderla de los ingenuos y de los canallas.
Defenderla de Tinelli, agregaría yo.
Pero no de Marcelo Tinelli puntualmente (que Tinelli no anda pegándole a nadie). Defenderla de lo que han denominado “la tinellización de la cultura”.
Eso de lo que todos nos quejamos pero que poco hacemos por contrarrestar.
Ese espacio que hemos dejado librado al mercado para que el mercado determine la música que la gente debe escuchar en nuestro país.

A ver (como se dice ahora)…si muchas empresas privadas invierten mucho dinero en posicionar, en instalar y hasta en imponer un modelo cultural.
Si algunas cosas levemente parecidas a música tienen amigos en canales y en radios y diarios de este país.
Si a Rial, Susana, Moria, Canossa, Fox y a los Grandes Hermanos se les ha hecho muy fácil el tránsito por esta orilla del Plata, y más aún… si hasta algunas intendencias apuestan a importar estos modelos ¿Por qué nosotros no podemos intervenir desde la Intendencia y desde el Municipio a favor de nuestro canto, a favor de nuestras tradiciones, a favor de nuestro patrimonio?

Por eso esa grilla.
Por eso esos cantantes y no otros.
Por eso Los Olimareños.
Pero también por eso los cantantes de menos de 30 años.
Para empezar a conformar las grillas del 2020 y del 2030.
Ya no está Zitarrosa, El Sabalero ni Estramín.
Alguien debe tomar la antorcha.

Por supuesto que también nos propusimos RECAUDAR FONDOS para las instituciones de Pan de Azúcar.
Brindar el más grande espectáculo de “canto nuestro” con entrada gratuita, con acceso universal, sin palcos ni pulman.
Sin tarjetas para conseguir un lugar mejor.
Solidaridad, trabajo mutuo, responsabilidad social y compromiso colectivo eran también valores que resolvimos defender para contrarrestar el “hacé la tuya” y el “sálvese quien pueda”.
El Festival era una estupenda excusa para transitar por valores algo devaluados.

Claro que no se trataba solamente de recaudar y repartir.
Si el domingo fueron 25 mil personas y Los Olimareños cobraron 25 mil dólares le hubiéramos dado un dólar a cada uno de los asistentes y nos ahorrábamos el trabajo de organizar semejante espectáculo.
Había otros objetivos.

Por ejemplo el brindar TECNOLOGIA PARA TODOS
Ese era otro desafío interesante.
Darles a los músicos maldonadenses la misma tecnología de los consagrados.
Nos referimos a un escenario sin precedentes.
Los que lo vieron saben de lo que hablamos.
Un estructura magnífica que se veía desde la ruta cuando nos íbamos acercando al parque.
Y un sistema de amplificación, iluminación y avances tecnológicos como no se conocían por esta parte del país.
Toda esa infraestructura fue usada por Los Olimareños, Larbanois Carrero y Los del Salta. Pero también por Juan Carlos Martínez, David Suarez y Oscar Ramírez.
Por estos días hemos visto varias carpetas, currículos, portfolios y trabajos con fotografías (incluyendo la tapa de un CD) de los distintos grupos cantando sobre ese escenario.
Se están utilizando como presentación ante otros gestores.
Todos –felizmente- se vistieron con esas plumas.

Cuenta el alcalde que un vecino de Pan de Azúcar, llegó el domingo a la noche al Parque para ver de qué se trataba todo aquello.
Miró la gigantesca estructura, escuchó el sonido que se colaba entre los cerros, siguió con su mirada los rayos de luz de mil colores que salían desde el escenario, se detuvo en la cara de Braulio que sonreía desde la pantalla gigante, se paró arqueándose hacia atrás, con las piernas abiertas, puso las manos en su cintura, levantó la cabeza y con acento de paisano dijo emocionado:
-“Mire Plada, yo no sé cuanto pagaron por esto. Pero si hubieran pagado el doble, también estaba bien. ¡Qué orgullo pa mi pueblo!”

Otro objetivo fue ELIMINAR LA MARCHA ATRAS de nuestra caja de cambios.
Obligarnos a nosotros mismos para los próximos años.
Cuando en octubre imaginábamos un festival de estas características sabíamos que no podría haber uno más chico al año siguiente.
Y eso también se planificó.
Nos obligamos a plantearnos alternativas de financiación para otras ediciones.
En las primeras reuniones – reuniones de estufa y bufandas al cuello- se planteó como objetivo el ingreso a los Fondos de Incentivo Cultural para cuando llegara marzo.
Y llegó marzo y en eso estamos por estas horas: presentando el Festival ante el Ministerio de Educación y Cultura para que las empresas de Pan de Azúcar puedan descontar el IRAE y el Impuesto al Patrimonio desde los Fondos Específicos a la vez que aporten a la edición número doce del Festival.

El crecimiento también nos obligaba a “aprender a trabajar” de otra manera.
Ahora serían miles los chorizos que no podrían salir ni crudos ni quemados.
Ahora serían miles los litros de bebida a enfriar.
Ahora habría que empezar a pensar en grande desde cada rincón del estadio.

Y también estuvo presente siempre la idea –desde nuestro espacio- de DEFENDER Y CONSOLIDAR EL TERCER NIVEL DE GOBIERNO
Trabajar por los mismos objetivos desde diferentes signos políticos.
Compartir presupuestos y quimeras aunque no compartiéramos bancadas.
Si nos hubiéramos propuestos armar una lista al senado, el primer día terminábamos todos peleados.
Así que nos propusimos objetivos alcanzables.
Y encontramos espacios de acuerdo y de respeto con poco esfuerzo.
Vendrán otros gobiernos, otros alcaldes, otros directores de cultura, otros intendentes y el Dulce Corazón del Canto permanecerá.
De eso se trataba.
De ser capaces de apuntar al vigésimo o al trigésimo Festival antes que al número 11.
Pasan los políticos…quedan los artistas, dice Pinti.

II. Acciones concretas para conseguir esos objetivos

Se llevaban actas de las reuniones previas, así que solo hay que leerlas.
Igualmente está bueno contarlo una vez más.
En noviembre comenzamos a hablar de la PROMOCIÓN DEL FESTIVAL A NIVEL INTERNACIONAL a través de las rutas gauchas Tche.
Este 27 de enero se presentó el proyecto oficialmente en Punta del Este. (http://www.turismo.gub.uy/lago-india-muerta/item/2269-se-present%C3%B3-proyecto-capitales-gauchas)
Se trata de un acuerdo con las Unidades Temáticas de Turismo y de Cultura de más de 300 ciudades sudamericanas que implica la creación de una Ruta de Festivales Folklóricos.
La promoción de esta ruta temática se propone en el sur de Brasil y en el litoral argentino (en aquel momento pensábamos en el Dulce Corazón del Canto y tres festivales más del Uruguay).
Así que comenzamos los contactos para llegar a un ACUERDO CON OTROS FESTIVALES importantes de Uruguay (Olimar-Durazno, Patria Gaucha). Un par de meses después quedó conformada en Maldonado la primera Red de Direcciones de Cultura del Uruguay. Y el acuerdo comienza a ampliarse (http://ladiaria.com.uy/articulo/2012/2/circulo-excentrico/) (http://correodepuntadeleste.com/culturales/crearon-red-de-direcciones-de-cultura/)
La difusión internacional también proponía la promoción de esta ruta temática de festivales desde las propias Unidades Temáticas de Cultura de la Red de Mercociudades. Maldonado propuso en Belo Horizonte la coordinación para el próximo año y la PRESENTACION EN PORTO ALEGRE en el mes de marzo de propuestas de proyectos integrados a la Copa del Mundo 2014. (http://www.mercociudades.org/node/3263)
También se propuso un acuerdo con otras intendencias que incluyera los lanzamientos de sus festivales en nuestro local de Gorlero en la temporada de verano. (http://www.ecosregionales.net/?edicion=1641&noticia=18608)
Se trabajó también en torno a la RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LAS EMPRESAS .
Veamos: por la décima edición del Festival Dulce Corazón del Canto se pagó lo mismo que por la novena.
El desafío este año era que no se produjeran gastos adicionales para cumplir con los nuevos objetivos.
No tocar la caja de la intendencia.
El pago por los tres días de escenario, por la diferencia de amplificación, por el cachet de Los Olimareños y por los impuestos correspondientes no se realizó desde la caja de la Intendencia ni del Municipio.

El aporte fue de Conrad, El Dorado, el Ministerio de Turismo y Deportes y el Ministerio de Educación y Cultura.

III. Resultados obtenidos

Los resultados fueron los esperados, el Dulce Corazón del Canto se transformó definitivamente en el Festival Folklórico con entrada gratis más importante del país y de la región. Más de 50 mil personas disfrutaron de lo mejor de nuestro canto durante tres días. 500 personas se acreditaron en 137 parcelas del camping (lleno total) que hicieron uso de los parrilleros y demás servicios del parque Zorrilla de San Martín.
El Festival fue trasmitido en directo por cuatro emisoras del departamento (incluyendo la actuación completa de Los Olimareños) .Contó con la cobertura de Televisión Nacional. Se trasmitió en directo para Montevideo y para 5 departamentos del interior. Varios canales nacionales cubrieron para informativos y programas especiales. El servicio de cuida coches se vio desbordado. Los vehículos debieron estacionar en el centro de la ciudad. Se vieron matrículas de Chile, Paraguay, Argentina, Brasil y de diferentes departamentos de nuestro país. Artesanos, vendedores ambulantes y distintas instituciones se beneficiaron en las tres jornadas. Varios comercios de la ciudad llamaron a sus proveedores a mitad del Festival. Unos cuantos artesanos el domingo a la mañana lo utilizaron para revolver los cajoncitos de sus casas porque no les quedaba nada para vender esa noche. La Plaza de Comidas fue atendida por las instituciones de servicio de Pan de Azúcar.
Las ventas de la Plaza de Comidas en esos tres día fueron de… ¡70 mil dólares!
Cada institución (ONG, instituciones de servicio, deportivas, de enseñanza, etc.) se benefició con más de 50.000 pesos. Se aportó además para la compra de un desfibrilador.
Suerte es sacar a la quiniela.

Objetivos 2011/12: CUMPLIDOS.

Marciano Durán

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