TENGAMOS UN BUEN GESTO

A los uruguayos es fácil de descubrirnos.

Nos delatan nuestras costumbres, nuestros nombres y hasta nuestros gestos.

No solamente porque inventamos algunos, sino además porque de los gestos universales hemos tomado unos y desechado otros.

Esa también es una manera de diferenciarnos.

Pero lo primero que usted debería saber es que no tendría que leer esta crónica en su trabajo desde la computadora (por lo menos si tiene compañeros que lo estén mirando).

Si esta crónica la encontró en un diario o en una revista y está sentado en el ómnibus o en una sala de espera, le aconsejo que deje para leerla en su casa.

Porque vamos a hacer algunas pruebitas.

Vamos a hablar de los gestos que hacemos con las manos, con la cara o con los brazos los uruguayos.

Te voy a tutear.

TUTEAR.

Ponete el dedo índice de la mano derecha en la sien. (Si no sabés cual es el índice ni donde está la sien, estamos jodidos. Yo te diría que fueras dejando de leer por acá y te vayas derecho al horóscopo o a ver si te llegó algún correo, porque lo que viene ahora es peor)

Mano derecha te dije, esa es la izquierda. ¿Estarás realmente capacitado para hacer estas estupideces?

Clavalo en la sien.

Giralo.

Media vuelta para cada lado.

¡Daaaale! Nadie te mira.

Bajá la mano.

¡Noooo, del todo no!

Dejala a la altura del pecho. Juntá las yemas de los cinco dedos (con las yemas apuntando al cielo) mové la mano tres veces hacia arriba y hacia abajo. Si lo hacés con las yemas hacia abajo te da otro gesto.

Ahora hacé los dos gestos seguidos.

El dedo en la sien. Giralo. Bajá la mano. Juntá las yemas, apuntando al cielo. Subí y bajá tres veces… ¡¡Bieeeeen!!

¡Ese es un gesto uruguayo!

Acabás de representar a Carlitos Bueno reclamándole a un juez de línea en Francia.

La traducción de este gesto sería: “¿Estás loco? ¿Qué me cobraste, tarado?”

Otra.

Mano abierta con la palma hacia abajo.

Empezá a cerrarla. Dedo por dedo. Primero el meñique, ahora el anular, el mayor, el índice y el pulgar.

Haciendo como una onda. Como tocando el piano.

Otra vez.

Ese gesto se lo hicieron los jugadores de Rocha a Gustavo Méndez en la final con Nacional.

También ha sido usado últimamente apuntando hacia el Banco Hipotecario y hacia la Junta Departamental de Rivera.

¿Entendiste de qué se trata esta crónica?

Se trata de hablar de los gestos que nos ayudan a comunicarnos cuando el idioma es distinto, cuando la distancia no permite escuchar o simplemente para reafirmar un concepto.

Sigamos.

Hacé de cuenta que estás jugando al truco. Hacé la seña del cuatro de la muestra (es como si fueras a tirar un beso). Poné el dedo índice en forma vertical atravesando la boca (vertical es paradito). Esta seña es muy común en el Parlamento o las Juntas Departamentales y se hace desde una bancada a otra. La traducción sería: “Calladito, que para vos también tengo”

Cuando hablamos de alguno que nos debe plata y se hace el otario: La mano abierta, dedos pegados, golpeando la cara de uno mismo en el cachete. Eso significa: “ya todos saben que vos sos un caradura” como explicara hace unos años el filósofo tucumano Ramón Ortega y Gasset.

La mano cerrada con el pulgar extendido apuntado a la boca y moviéndolo un par de veces nos recuerda al marido de tu hermana que tiene menos días frescos que el mes de enero. Usado también para identificar a algún dirigente deportivo o incluso a algún político conocido.

Las dos manos juntas como para rezar pero puestas bajo un cachete en 45 grados, en algunas aduanas de este país significa: “¡Pasemos ahora, dale, que están ocupados!”

La mano en forma de pantalla alrededor de la oreja con cara de sufrimiento es para decirle a la señorita del BPS que no escuchaste a qué numero llamó.

El dedo índice golpeando la sien dos veces sirve para expresar “de acá no se oye nada, padre”

Para referirnos a la rubia del segundo piso, ponemos la boquita como para dar un beso, las cinco yemas de la mano juntas en la boca, y a la vez que damos un beso, abrimos de golpe la mano.

Increíblemente esto en Italia quiere decir “bocatto di cardenale”, cuando todos sabemos que significa: “ ¡’Ta que se raja!”.

Probemos otro: Sólo mano derecha. Yema de dedo índice pegada a yema del pulgar, con los dedos estirados.

¡Parááá! ¡No te apures! ¡No es lo que pensás!

Apoyalo en la comisura de los labios (comisura es donde se junta el de arriba con el de abajo) Ahora pasalo por la boca como cerrando un zip. Traducción a la uruguaya: “Te lo cuento a vos y a nadie más. Vos no se lo cuentes a nadie”.

Ahí comienzan a terminarse los secretos de sumario, los secretos de las comisiones investigadoras del parlamento y la junta y lo que se trató en la reunión supersecreta del Frente Amplio.

Dedos índices de las dos manos juntándose derechitos y horizontales. Unidos por el costado, no por la punta. Separalos y juntalos: “Se están acostando juntos, son pareja ¿no viste la pinta de degenerado que tiene?” Usado generalmente para los informativistas de TV (lo más parecido a la farándula que tenemos en nuestro país.)

Y también hacemos gestos obscenos.

Fijate bien que no te estén mirando porque podés pasar calor.

Es más, si tenés dudas, no los hagas, sólo imaginalos.

¡Ojo… te están mirando de la atrás!

Ahora sí.

Una mano sola. El dedo índice unido al pulgar, formando un pequeño círculo, una letra “O”.

Ese gesto nos sirve para definir al que vive en la esquina: “¿El pelado? Le pierde el bidet.”.

Una mano (derecha en lo posible) cerrada moviéndose horizontalmente, indica sexualidad con más público que si la misma mano se moviera verticalmente.

Las manos abiertas frente al pecho, con las palmas hacia el cuerpo, movidas con ganas (como rebotando) significan “¡Tenés que darte cuenta, la que trabaja en la tele, la Claudia Fernández!”

Eso sí…algunos gestos fueron cambiando con el paso de los años.

Me di cuenta el otro día.

Mi hija iba sentada contra la ventanilla del ómnibus.

Desde la vereda le hice señas para que me llamara por teléfono.

Giré mi mano como que estaba dando manivela indicando claramente que me llamara.

Al otro día cuando nos encontramos me dijo:

–¿Vos hoy no te ibas a pescar con el reel?

–¿Qué reel? ¡Te pedí que me llamaras por teléfono!

–Papá, te quedaste en el siglo XIX, el gesto de llamada telefónica es el pulgar en la oreja y el meñique en la boca.

Sí…me quedé en el tiempo con varios gestos.

Para filmar sigo dando manija delante de mis ojos como si tuviera una cámara de las que ni siquiera conocí y que marchaban efectivamente a manivela.

En un semáforo le pedí a un amigo que estaba en su auto que bajara el vidrio que le quería decir algo.

También le hice seña de manija, y el tipo me explicó que él tenía levantavidrios.

A mi sobrina que hablaba y hablaba por celular le pedí que cortara. Con el índice y el mayor hice una especie de tijera que se abría y cerraba en una clara indicación de corte.

–Los celulares no tienen cables–me dijo.

Algunos gestos son absolutamente novedosos.

Por lo menos cuando yo era chico no existían.

Nunca se me hubiera ocurrido insultar a alguien levantando el dedo mayor o cerrando la mano, estirando el brazo y golpeándome para hacer un “corte de manga”.

Nunca se me hubiera ocurrido cerrar las manos como quien se agarra de las cuerdas de una hamaca imaginaria y subir y bajar las dos manos a la vez un par de veces, para decir que alguno se sienta y no necesariamente en una hamaca.

Y hay gestos uruguayos, exclusivamente uruguayos.

Como también hay cosas exclusivamente uruguayas.

¿Querés algo más uruguayo que la quemadura del bobo? Es esa que te haces cuando vas tomando mate , termo abajo del brazo y te agachás a agarrar algo, en ese instante se te cae el agua hirviendo en la parte superior de la mano.

No deberían llamar “uruguayo” al que nunca se haya quemado así..

La versión anterior a esta quemadura era el chorrito de los tapones cebadores, que salía cuando terminabas de cebar el mate.

Pero estábamos hablando de los gestos.

Varios niños sentados en la escuela, golpeando su dedo índice con fuerza sobre el mayor y el pulgar en lo alto, nos indica que no aguantan más para contestar la pregunta o sencillamente que no aguantan más.

Mano izquierda como si tuviera un vaso invisible, mano derecha con pulgar extendido, moviéndose hacia la izquierda: pasame un mate.

Mano derecha soteniendo un vaso invisible,en alto, sacudiéndolo hacia los costados: “servime otro”.

Pero hay un gesto que desde hace un año lo usan casi todos los uruguayos.

Y me tienen podrido.

A ver…hagamos el ridículo por penúltima vez.

Total a esta altura no quedó uno que no se haya reído de vos.

Levantá las dos manos por encima de la cabeza. Separadas. Manos cerradas. Levantá el índice y el mayor de ambas manos.

Bajá y subí dos veces los dedos.

Ese es el gesto que se puso de moda.

El tipo te quiere decir una cosa y te dice otra poniéndote la palabra entre comillas.

–Es una persona muy (y ahí el tipo levanta las manos y hace el gesto) “especial”.

¡Ojo! Si empiezan así, van a seguir haciéndote los paréntesis, los signos de admiración, de interrogación, los puntos suspensivos y hasta las negritas.

Y va a estar bravo para conversar en el ómnibus con un tipo que te haga todos esos gestos y que esté viniendo de una dura y transpirada jornada de trabajo, arriesgando incluso que te meta un acento en un ojo.

Y por último ¿sabías que los gestos se conjugan como si fueran verbos?

Ahora lo sabés.

Veamos un gesto uruguayo conjugado en futuro cercano.

Junta las dos muñecas, palma contra palma. Las muñecas pegaditas, no precisa que se toquen las palmas.

Ese gesto en futuro perfecto, en este país, se llama Gavazzo.

Marciano Durán

2006 Marzo

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