Una enfermedad con Cura

-Doctor, por favor, dígame, ¿qué tiene mi hijo?

-Lo que voy a decirle es muy duro: su hijo…….se contagió.

-Pero ¿cómo? ¿cuándo? ¿dónde?

-No lo sé. Pudo haber sido ayer, hace un mes, hace dos meses.

-¿Qué tiene doctor? ¿Varicela? ¿Sarampión?

-No señora, esta es la nueva enfermedad contagiosa que descubrió Monseñor Cotugno, se llama “homosexualitis”.

-Doctor, por favor, dígame, ¿qué tiene mi hijo?

-Lo que voy a decirle es muy duro: su hijo…….se contagió.

-Pero ¿cómo? ¿cuándo? ¿dónde?

-No lo sé. Pudo haber sido ayer, hace un mes, hace dos meses.

-¿Qué tiene doctor? ¿Varicela? ¿Sarampión?

-No señora, esta es la nueva enfermedad contagiosa que descubrió Monseñor Cotugno, se llama “homosexualitis”.

-¡¡¡Oh noooo!!! ¡¡No lo puedo creer!!. ¿Pero cómo fue? ¿Cómo pudo suceder? ¿Qué nos pasó?

-Mire señora…desde que Cotugno descubrió esta enfermedad tan terrible ya nadie puede dormir tranquilo, todos estamos expuestos. Todos señora. Por algo yo la estoy atendiendo ahora con este casco y con este traje de amianto. Es más…al salir, debe pasar por la cabina de desinfección y no podrá volver a su casa por un par de días, no se olvide de que usted ha estado en contacto estrecho con el infectado.

-Pero…¿Cómo fue doctor? ¡El se veía tan machito! ¡Se le veía tan bien, tan varonil!

-Veamos…¿Su hijo tomó del mismo vaso que algún compañerito que hablara despacio…así…como con ternura?

-Ehh, déjeme pensar doctor…eeeeh….nnnnno….podría ser el hijo de….pero no, no creo que ese niño…no, no.

-Haga memoria señora, es importante, debemos dar aviso a la policía, tenemos que dar con ese delincuente y encerrarlo donde no haga daño. Piense por favor ¿Algún primito que juegue con muñecas? ¿Algún amiguito que le guste Bandana?

-No tampoco. ¿Y el doctor Cotugno no explicó como se trasmite esta enfermedad contagiosa?

-No señora, Cotugno no es doctor, él es obispo.

-¿Pero entonces cómo sabe de esto doctor?

-No lo sé señora, yo sólo soy médico. Lo que sí es cierto es que vamos a tener que aislar a su hijo por 40 días, de manera de no contagiar a nadie más y le haremos un tratamiento especial en base a hormonas y fútbol.. ¿Usted tiene otros hijos señora?

-Sí, uno más chico ¿Usted cree que pueda estar infectado?

-Todo es probable señora, pero lo más importante es descubrir si en el barrio hay alguien con costumbres raras. Haga memoria señora, algo que últimamente le haya llamado la atención.

-Eeeeh, no, no recuerdo…el carnicero…usa delantal y se mira al espejo varias veces por días, pero no sé si eso es suficiente.

-No… señora, no podemos denunciarlo solo por eso ¿Algún otro?

-El escribano a mitad de cuadra, le gusta más el ballet que el boxeo pero no sé si …

-No señora, se necesitan más evidencias para mandarlo al calabozo.

-Hay un policía que no tiene novia ni bigote.

-No…no alcanza para aplicarle la cadena perpetua, tiene que haber algún otro.

-¡¡Ahh!!….¡Síííí! ¡Cómo no me di cuenta antes! ¡Ya sé quién puede haber sido! En la esquina hay uno que se pone polleras, un sombrerito rosado, una faja y no se le conoce novia ni esposa.

-¡No diga pavadas señora…ese es el obispo!

CategoríasSin categoría

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *