Yo soy amigo del Flaco

No está mal el trabajo que conseguí: ¡¡¡Portero del intendente nuevo!!!

¡Quién se hubiera imaginado que podría estar acá en El Campanario!

¡¡¡Si me viera mi mujer!!!

Ta’ bueno el trabajo… un poco complicado pero lindo. Hoy por ejemplo fue un día difícil. A eso de las ocho se me aparecieron un par de muchachos de mameluco, escalera, rodillo y bandeja. Como bobeando se pusieron a pintar el pasamanos y la mesita donde yo tengo los papeles. Cuando quise acordar intentaron colarse.

-¿Precisan algo?- les pregunté, porque me dieron orden de no dejar pasar a nadie.

-Sí, somos amigos del Flaco. Nosotros pintamos mucho con él –dijo el de gorro de papel.

-¿Qué pintaron?- pregunté arriesgando una respuesta jodida.

-El Tanque, el Tanque de Agua de la plaza de Punta del Este- contestó sin dudar el de bigotito.

La crónica seleccionada se encuentra incluida en el segundo libro de Marciano Durán, “Marcianitis Crónica”

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